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viernes, 4 de julio de 2025

De Alcalá de Henares a Sabadell: Vecinos se movilizan a las 20:00 contra la violencia multicultural tras disturbios

Una ola de protestas se extiende desde Alcalá de Henares hasta Sabadell, donde los vecinos de esta localidad catalana han convocado una manifestación para las 20:00 de hoy, en respuesta a los disturbios registrados ayer que han avivado las tensiones por la "violencia multicultural". La protesta, anunciada a través de redes sociales y respaldada por grupos locales, tiene como punto de encuentro la Plaza Mayor de Sabadell, un lugar simbólico que refleja la indignación de la comunidad tras enfrentamientos que dejaron varios heridos y daños materiales. Este movimiento se suma a la movilización previa en Alcalá de Henares, donde una concentración similar tuvo lugar el miércoles, marcando un patrón de descontento que podría escalar si las autoridades no responden con medidas claras, mientras la seguridad se refuerza en ambas ciudades.

Los disturbios en Sabadell ocurrieron la noche del jueves 3 de julio, alrededor de las 22:00, en el barrio de Can Llong, un área conocida por su diversidad cultural y donde se han reportado tensiones crecientes. Según relatos de testigos, un enfrentamiento entre vecinos y un grupo de jóvenes de origen magrebí, aparentemente vinculado a disputas previas por el espacio público, derivó en agresiones con objetos contundentes y el incendio de varios contenedores. Al menos tres personas resultaron heridas leves, incluyendo un hombre de 35 años con cortes en los brazos, y la Policía Local intervino para dispersar a los involucrados, aunque no se han reportado detenciones hasta el momento. La falta de una respuesta inmediata ha alimentado la percepción de inseguridad, llevando a los organizadores de la manifestación a exigir el refuerzo policial y la revisión de las políticas migratorias locales.

La protesta de hoy en Sabadell sigue el modelo de la concentración en Alcalá de Henares del pasado miércoles, motivada por una agresión sexual denunciada el 28 de junio, cuyo presunto autor, un residente del Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED), fue detenido. Aquella movilización, que reunió a cerca de mil personas, terminó con cuatro detenciones tras intentos de los manifestantes de acercarse al centro, lo que obligó a la Policía Nacional a formar cordones de seguridad. En Sabadell, los convocantes han advertido que marcharán hacia el Centro de Acogida de Menores (CAM) de la ciudad, lo que ha llevado a las autoridades a desplegar un dispositivo similar, con unidades antidisturbios preparadas para actuar si la situación se descontrola. La alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés, ha hecho un llamamiento a la calma, pero ha evitado comprometerse con medidas concretas.

El contexto es delicado: ambos incidentes ocurren en un clima de creciente polarización sobre la inmigración en España, exacerbado por casos recientes como los disturbios en las Fiestas de la Flecha en Valladolid y la percepción de saturación en centros de acogida. En Sabadell, la población migrante, que representa el 18% de los 209,000 habitantes según datos municipales de 2024, ha sido blanco de críticas tras episodios de delincuencia, aunque las autoridades insisten en que la mayoría de los incidentes son aislados. En redes sociales, el hashtag #ViolenciaMulticultural ha ganado tracción, con usuarios expresando tanto apoyo a las protestas como rechazo a lo que consideran estigmatización, aunque la información sigue siendo fragmentaria y las causas exactas de los disturbios aún se investigan.

Las fuerzas de seguridad han intensificado su presencia en ambas ciudades, con patrullas adicionales en carreteras y estaciones de tren para controlar el flujo de manifestantes. En Alcalá, donde ya se reportaron desplazamientos de Policía Nacional por la carretera de Extremadura el jueves, la tensión persiste, mientras que en Sabadell, los comercios del centro han optado por cerrar temprano como medida preventiva. Las autoridades han advertido que cualquier acto violento será reprimido, pero los organizadores insisten en que su objetivo es pacífico, buscando visibilizar un problema que, según ellos, las instituciones han ignorado. Con las 20:00 acercándose, el desenlace de estas protestas podría marcar un punto de inflexión en el debate sobre seguridad y multiculturalismo en España, bajo la atenta mirada de un país dividido.

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