El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado su desplazamiento este domingo por la mañana a las zonas afectadas por los devastadores incendios forestales en Ourense y León, según informó Moncloa en un comunicado emitido esta tarde. El viaje, que busca evaluar in situ la situación y coordinar la respuesta, incluye encuentros con los responsables de los dispositivos de emergencias y los equipos de coordinación, en un momento en que más de 60,000 hectáreas han sido arrasadas en España, incluyendo el histórico incendio de Molezuelas de la Carballeda (Zamora), que supera las 38,000 hectáreas, y el siniestro de Oímbra (Ourense), con 5,000 hectáreas calcinadas y tres brigadistas heridos. Sánchez llegará a las áreas más afectadas para supervisar las operaciones, que cuentan con el apoyo de más de 1,300 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y aviones cisterna de la Unión Europea, tras la solicitud de ayuda internacional liderada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El itinerario incluye una visita a un Puesto de Mando Avanzado, cuya ubicación exacta —probablemente en las cercanías de Oímbra o la comarca de La Cabrera en León— será confirmada en las próximas horas por Moncloa, atendiendo a las condiciones de seguridad y la evolución del fuego. Durante su estancia, Sánchez mantendrá reuniones con autoridades locales, como el presidente de la Junta de Galicia, Alfonso Rueda, y el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quienes han solicitado una gestión centralizada ante la magnitud de la crisis. Posteriormente, desde el Puesto de Mando, el presidente ofrecerá una declaración pública para informar sobre las medidas adoptadas y tranquilizar a la población, un gesto que busca contrarrestar las críticas por la negativa a declarar la emergencia nacional, una postura que Marlaska defendió en El País como reflejo de un sistema "robusto".
La Secretaría de Estado de Comunicación adelantó que, a lo largo de la próxima semana, Sánchez extenderá su agenda a otras zonas afectadas, como Extremadura —donde el vaciado del embalse de Alcollarín ha agravado la sequía— y Castilla-La Mancha, donde nuevos focos amenazan el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Este plan de visitas, que podría incluir paradas en Tarifa (Cádiz), afectada por 300 hectáreas quemadas, responde a la presión social y política tras un verano de incendios récord, con temperaturas que alcanzan los 38°C y vientos que complican las labores de extinción. En redes sociales, el hashtag #SánchezEnElFuego ha comenzado a circular, con ciudadanos exigiendo soluciones y algunos elogiando la iniciativa como un paso hacia una respuesta más visible, mientras la oposición sigue reclamando una estrategia nacional unificada.
El desplazamiento coincide con la cumbre Putin-Trump en Alaska, donde Sánchez busca proyectar liderazgo internacional, y llega tras días de críticas por la disparidad presupuestaria entre Igualdad (525 millones) y prevención de incendios (176 millones). Moncloa ha indicado que el presidente evaluará la posibilidad de desbloquear fondos de emergencia y reforzar la coordinación con las comunidades, un tema que podría definir su discurso del domingo. Con la UME desplegada en doce focos y la ayuda europea en marcha, esta visita se perfila como un momento clave para demostrar la capacidad de respuesta del Gobierno en una crisis que ha dejado a España en el centro de la atención global, mientras las regiones afectadas esperan respuestas concretas ante un verano que amenaza con empeorar.

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