El Parlamento Europeo aprobó el 11 de septiembre de 2025 una resolución que califica la situación en Gaza como una "catástrofe humanita...
El Parlamento Europeo aprobó el 11 de septiembre de 2025 una resolución que califica la situación en Gaza como una "catástrofe humanitaria" y aboga por medidas contundentes contra Israel, incluyendo la suspensión del pilar comercial del Acuerdo de Asociación UE-Israel. Con 305 votos a favor, 151 en contra y 122 abstenciones, la resolución refleja la creciente preocupación por el conflicto en la región y marca un hito en la postura de la Eurocámara frente a la escalada de violencia. El texto exige un "alto el fuego inmediato", la liberación incondicional de todos los rehenes israelíes retenidos por Hamás y un acceso sin restricciones para la entrega de ayuda humanitaria a la población gazatí, que enfrenta condiciones devastadoras tras meses de intensos combates.
La resolución subraya la necesidad de una solución de dos Estados como único camino viable para lograr una paz duradera entre Israel y Palestina. Este enfoque, respaldado por gran parte de la comunidad internacional, busca establecer un Estado palestino soberano junto a Israel, con fronteras seguras y mutuamente acordadas. Sin embargo, la Eurocámara fue más allá al instar a la Comisión Europea y a los Estados miembro a suspender el pilar comercial del acuerdo firmado en 2000, que facilita el intercambio de bienes y servicios entre la UE e Israel. Esta medida, de carácter simbólico pero con potenciales implicaciones económicas, responde a las críticas de eurodiputados progresistas que acusan a Israel de violaciones sistemáticas del derecho internacional humanitario en Gaza. Además, el texto pide bloquear todas las transferencias de armas a Israel, argumentando que el suministro militar contribuye a la escalada del conflicto.
La decisión ha generado reacciones polarizadas. Grupos de izquierda y verdes, como Los Verdes/ALE y la Izquierda Unitaria, celebraron la resolución como un paso hacia la rendición de cuentas, mientras que partidos conservadores, como el Partido Popular Europeo, expresaron su oposición, argumentando que la medida aísla a Israel y debilita los esfuerzos diplomáticos. Representantes israelíes, incluido el Ministerio de Asuntos Exteriores, condenaron la resolución como "sesgada" y acusaron a la Eurocámara de ignorar los ataques de Hamás, incluido el secuestro de civiles y militares desde el 7 de octubre de 2023. Por su parte, organizaciones palestinas y ONGs como Amnistía Internacional aplaudieron la postura europea, destacando la urgencia de aliviar el sufrimiento en Gaza, donde miles han muerto y la infraestructura básica está colapsada.
La resolución no es vinculante, pero envía una señal política clara a la Comisión Europea y a los gobiernos nacionales. Países como España, Irlanda y Bélgica, que han apoyado históricamente medidas críticas hacia Israel, respaldaron el texto, mientras que otros, como Alemania y Hungría, mostraron reservas. El debate ahora se traslada a la Comisión Europea, que debe evaluar si traduce estas demandas en acciones concretas, como sanciones comerciales o restricciones armamentísticas. En un contexto de creciente polarización global, la resolución refuerza el rol de la UE como actor en la diplomacia internacional, pero también expone las tensiones internas entre sus miembros sobre cómo abordar un conflicto que sigue desafiando soluciones. La Eurocámara, al condenar la crisis humanitaria y exigir medidas, busca presionar por un cambio, aunque el camino hacia la paz permanece incierto.
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