La flotilla que zarpó el domingo desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza ha regresado al puerto de origen tras apenas unas horas de ...
La flotilla que zarpó el domingo desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza ha regresado al puerto de origen tras apenas unas horas de navegación, citando condiciones climáticas adversas como motivo principal. La Global Sumud Flotilla, compuesta por unas 20 embarcaciones y cerca de 300 activistas, partió el domingo 31 de agosto a las 15:30 CEST desde el Moll de la Fusta, pero se vio obligada a dar media vuelta al enfrentar fuertes vientos y tormentas en el Golfo de León, según informó Catalan News a las 08:00 CEST de hoy. El regreso, que ha generado críticas y debates en redes sociales, pone en jaque los planes de esta misión humanitaria destinada a romper el bloqueo israelí, dejando a sus organizadores evaluando los próximos pasos en una reunión programada para esta mañana.
El mal tiempo, caracterizado por una tramontana de hasta 50 nudos y lluvias torrenciales pronosticadas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), obligó a los capitanes de las embarcaciones a suspender la travesía poco después de las 20:00 CEST del domingo, cuando la flota apenas había avanzado 30 millas náuticas, según datos de seguimiento marítimo citados por El País. Entre los afectados se encuentran destacadas figuras como la activista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, quienes viajaban a bordo de la embarcación insignia Familia. Fuentes de la organización confirmaron a Ara.cat que la decisión se tomó por seguridad, destacando que las condiciones eran "inapropiadas para continuar", un argumento respaldado por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que escoltó el regreso a puerto entre las 22:00 y las 02:00 CEST.
La flotilla, que buscaba entregar ayuda humanitaria y denunciar el bloqueo de Gaza, había generado una expectación masiva, con miles de personas despidiendo a los activistas en Barcelona y manifestaciones de apoyo en Génova e Italia. Sin embargo, el regreso prematuro ha sido recibido con escepticismo por algunos sectores. En redes sociales, el hashtag #FlotillaFracaso ha superado las 120,000 interacciones, con usuarios cuestionando la viabilidad de la misión y acusando a los organizadores de "improvisación", mientras otros defienden que la seguridad prevalece sobre la simbología. El líder del partido Vox, Santiago Abascal, tuiteó el domingo por la noche que el incidente demuestra "la ineptitud de la izquierda radical", un comentario que ha avivado la polémica.
Los organizadores han programado una reunión a las 10:00 CEST de hoy en el Moll de la Fusta para evaluar la situación y decidir si reanudan la travesía esta tarde, según Euronews. Entre las opciones se baraja esperar a una ventana meteorológica más favorable, prevista para el miércoles, o dividir la flota en grupos más pequeños para sortear las condiciones adversas. Saif Abukeshek, portavoz de la Global Sumud Flotilla, aseguró a Al Jazeera que "el espíritu de la misión sigue intacto" y que el regreso no implica un abandono, aunque reconoció que el retraso podría complicar la logística, especialmente con la llegada prevista de barcos adicionales desde Túnez el 4 de septiembre.
El contexto climático respalda la decisión. La AEMET emitió un aviso naranja el domingo por fuertes vientos y olas de hasta 4 metros en el Mediterráneo occidental, condiciones que han afectado también a rutas comerciales, según La Vanguardia. La flota, que incluía embarcaciones civiles y de carga con suministros médicos, enfrentó dificultades adicionales debido a la falta de experiencia de algunos capitanes voluntarios, un detalle que ha sido señalado por críticos como El Mundo. A pesar de esto, los activistas insisten en que el regreso fue una medida preventiva, y el capitán Jordi Corona, miembro de ERC a bordo de una de las naves, afirmó que "la causa merece el esfuerzo, pero no a costa de vidas".
La reacción internacional ha sido mixta. Israel, que ha interceptado flotillas previas, no ha comentado el regreso, pero fuentes anónimas del IDF sugirieron a The Times of Israel que el mal tiempo podría haber sido una "bendición" al evitar un enfrentamiento. En Gaza, el Ministerio de Salud palestino expresó decepción, destacando la urgencia de la ayuda humanitaria, mientras la ONU, a través de un portavoz en Ginebra, llamó a todas las partes a respetar la seguridad marítima. En Barcelona, los vecinos del puerto han mostrado apoyo continuo, con una vigilia espontánea el domingo por la noche que reunió a unas 300 personas, según ABC.
El impacto logístico es notable. La flotilla había coordinado el traslado de 300 toneladas de ayuda desde Génova, y su regreso retrasará la entrega, aumentando la presión sobre los organizadores para ajustar el itinerario. Con la reunión de esta mañana aún en curso, la decisión final podría definir el futuro de la misión, mientras el mal tiempo persiste y las tensiones geopolíticas en el Mediterráneo se mantienen latentes.





.png)



COMMENTS