La OCDE eleva al 2,9% la previsión de crecimiento mundial para 2026 y rebaja al 3% la estimación para 2027.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha revisado al alza su previsión de crecimiento de la economía mundial para 2026, situándola en el 2,9%, tres décimas por encima de la estimación publicada en junio. Al mismo tiempo, el organismo ha reducido una décima su previsión para 2027 hasta el 3% y ha advertido de que la incertidumbre geopolítica y los elevados precios de la energía continúan representando riesgos para la actividad económica global.
La economía mundial resiste mejor de lo previsto durante 2026
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha actualizado sus perspectivas económicas y ha elevado la previsión de crecimiento mundial para 2026 hasta el 2,9%, frente al 2,6% que estimaba en su informe publicado el pasado mes de junio.
La revisión refleja un comportamiento de la economía internacional más sólido de lo previsto durante los primeros meses del año, pese a un contexto marcado por el aumento de los costes energéticos y por la persistencia de diversos focos de tensión geopolítica.
El informe, elaborado por el organismo con sede en París, considera que la actividad económica global ha mostrado una mayor capacidad de resistencia de la inicialmente prevista frente al impacto derivado del encarecimiento de la energía y de los combustibles.
Según la OCDE, la evolución observada durante 2026 ha permitido revisar al alza las expectativas de crecimiento, aunque el organismo mantiene una posición prudente respecto a la evolución de la economía internacional durante los próximos ejercicios.
La institución señala que numerosos países han conseguido mantener el crecimiento gracias a la fortaleza del consumo privado, la estabilidad del empleo en varias economías desarrolladas y una moderación gradual de algunos factores que habían presionado la inflación durante los últimos años.
No obstante, la organización advierte de que la evolución económica continúa condicionada por un entorno internacional complejo, donde las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados energéticos siguen representando factores de riesgo.
El informe también pone de relieve que las diferencias entre regiones continúan siendo significativas, con economías que mantienen un ritmo de expansión sólido mientras otras siguen afrontando dificultades relacionadas con la inversión, el comercio internacional y el coste de la financiación.
La actualización de las previsiones forma parte de los informes periódicos que la OCDE publica para evaluar la evolución de la economía mundial y ofrecer una referencia a gobiernos, empresas e inversores.
La organización rebaja las perspectivas para 2027
Aunque el balance para 2026 resulta más favorable que el previsto hace unos meses, la OCDE ha revisado ligeramente a la baja sus previsiones para el próximo año.
El organismo estima ahora que la economía mundial crecerá un 3% en 2027, una décima menos que el 3,1% contemplado en sus anteriores proyecciones.
La revisión responde principalmente al aumento de los riesgos asociados a la situación internacional y a la posibilidad de que continúe la incertidumbre en distintos mercados.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, ha explicado que la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio constituye uno de los principales elementos de preocupación para las perspectivas económicas del próximo año.
Según Cormann, la persistencia de las tensiones en esa región puede seguir afectando a los mercados energéticos internacionales y mantener elevados los precios del petróleo y de otras fuentes de energía.
El responsable del organismo también ha señalado que el incremento de la incertidumbre puede influir sobre las decisiones de inversión y sobre la actividad empresarial, reduciendo el dinamismo económico previsto para 2027.
La OCDE considera que el mantenimiento de costes energéticos elevados podría afectar tanto a los hogares como a las empresas, especialmente en aquellas economías con mayor dependencia de las importaciones de energía.
Asimismo, el organismo advierte de que la evolución del comercio internacional continuará siendo un elemento determinante para el crecimiento global durante los próximos años.
Las previsiones económicas incorporan diferentes escenarios en función del comportamiento de variables como la inflación, los tipos de interés, la demanda mundial y la evolución de los conflictos internacionales.
Energía, inflación y geopolítica seguirán marcando la economía
La actualización publicada por la OCDE pone de manifiesto que la economía mundial continúa mostrando una elevada sensibilidad ante los acontecimientos geopolíticos.
Los conflictos internacionales, las interrupciones en las cadenas de suministro y la evolución de los mercados energéticos siguen condicionando las perspectivas de crecimiento de numerosos países.
El organismo destaca que, pese a la mejora registrada durante 2026, los riesgos no han desaparecido y pueden modificar con rapidez las previsiones económicas si se producen nuevos episodios de inestabilidad.
Los elevados precios de la energía constituyen uno de los factores que más preocupan a los analistas, ya que afectan directamente a los costes de producción de las empresas y al poder adquisitivo de los consumidores.
La OCDE considera que mantener políticas económicas orientadas a reforzar la estabilidad macroeconómica será fundamental para afrontar un entorno internacional caracterizado por la incertidumbre.
Entre los principales desafíos identificados figuran la necesidad de impulsar la productividad, favorecer la inversión y continuar avanzando en la transición energética para reducir la exposición a las fluctuaciones de los mercados internacionales.
El organismo también subraya la importancia de preservar la cooperación económica entre países para facilitar el comercio, reforzar las cadenas de suministro y mejorar la resiliencia de la economía mundial frente a futuras perturbaciones.
Las nuevas previsiones servirán de referencia para gobiernos, bancos centrales e instituciones financieras a la hora de diseñar sus estrategias económicas durante los próximos meses.
Aunque la revisión al alza para 2026 refleja un comportamiento más favorable del esperado, la OCDE insiste en que la evolución de 2027 dependerá en gran medida de la estabilidad geopolítica, de la evolución de los precios de la energía y de la capacidad de las principales economías para mantener un crecimiento sostenido en un contexto internacional todavía marcado por importantes incertidumbres.





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