Un equipo de científicos peruanos anunció el viernes 4 de julio de 2025 el descubrimiento de tres nuevas especies de ranas en la cordillera ...
Un equipo de científicos peruanos anunció el viernes 4 de julio de 2025 el descubrimiento de tres nuevas especies de ranas en la cordillera de Huancabamba, en la región de Piura, ubicada en el noroeste de Perú. Estas especies, pertenecientes al género Pristimantis, fueron encontradas en un ecosistema de bosques montanos y páramos situado entre 2.000 y 3.000 metros de altitud, en el Área de Conservación Privada (ACP) Chicuate Chinguelas, en la provincia de Huancabamba. El hallazgo, liderado por el herpetólogo Germán Chávez del Instituto Peruano de Herpetología, es el resultado de cinco años de exploración meticulosa en una región poco estudiada, conocida por su rica biodiversidad y sus paisajes de neblinas persistentes, bosques enanos y páramos silenciosos. Las ranas, bautizadas como Pristimantis chinguelas, Pristimantis nunezcortezi y Pristimantis yonke, miden aproximadamente cinco centímetros, presentan colores vibrantes en tonos crema, amarillo y marrón, grandes ojos amarillos y un canto agudo que las distingue.
El descubrimiento, publicado en la revista científica *Evolutionary Systematics*, resalta la importancia de la región como un punto caliente de biodiversidad. Los nombres de las especies reflejan un homenaje a la conservación y la cultura local: *Pristimantis chinguelas* honra el cerro sagrado Chinguelas, *Pristimantis nunezcortezi* reconoce al biólogo Núñez Cortez, y *Pristimantis yonke* hace referencia a una bebida tradicional de la zona. El Área de Conservación Privada Chicuate Chinguelas, establecida en 2016 y que abarca 27.107,45 hectáreas, protege ecosistemas únicos de páramo y bosque montano, hogar de especies emblemáticas como el oso de anteojos y el tapir andino. Sin embargo, este hábitat enfrenta amenazas significativas, como la deforestación, las quemas agrícolas y los proyectos extractivos, lo que subraya la relevancia de este hallazgo como un acto de resistencia científica frente a la degradación ambiental.
Germán Chávez, en entrevista con la agencia AFP, destacó que estas ranas no dependen de cuerpos de agua, a diferencia de otros anfibios, lo que las convierte en indicadores clave de la salud de su ecosistema. “Estas ranitas son un buen termómetro del estado de su hábitat, ya que su presencia sugiere un entorno relativamente intacto”, explicó. La ausencia de dependencia de agua y su desarrollo directo —pasando del huevo a adulto sin fase larvaria— les permite prosperar en los bosques montanos, pero también las hace vulnerables a la pérdida de hábitat. Los científicos han propuesto que las tres especies sean clasificadas como “casi amenazadas” en la lista roja de la UICN debido a la fragmentación de su entorno y la falta de datos sobre su distribución y ecología.
El hallazgo refuerza el estatus de Perú como uno de los países megadiversos del mundo, con una riqueza biológica que sigue sorprendiendo a la comunidad científica. La cordillera de Huancabamba, descrita como un mosaico de ecosistemas únicos, ha sido escenario de otros descubrimientos recientes, como el de roedores en 2022 y otras especies de ranas en años anteriores. Sin embargo, la región enfrenta presiones crecientes por actividades humanas, lo que pone en riesgo su biodiversidad. Chávez señaló que “sabíamos que en los páramos de Huancabamba algo nos esperaba, pero este hallazgo es una enorme satisfacción”. La expedición, que incluyó a investigadores como Wilmar Aznaran e Iván Wong, contó con el apoyo de comunidades locales, lo que fue clave para explorar áreas remotas y poco accesibles.
El descubrimiento ha generado entusiasmo en la comunidad científica y en redes sociales, donde publicaciones en X, como las de @AFPespanol, @AlertaNews24 y @Pajaropolitico, han destacado la relevancia del hallazgo para la ciencia y la conservación. Usuarios han elogiado la biodiversidad peruana, aunque algunos han advertido sobre la urgencia de proteger estos ecosistemas frente a la deforestación y la minería. Este hallazgo se suma a otros realizados por el Instituto Peruano de Herpetología, como el de la rana *Osteocephalus vasquezi* en Pasco en 2023 y dos especies de ranas arlequines en Loreto en 2025, evidenciando el potencial de Perú para seguir revelando tesoros biológicos.
El trabajo del equipo liderado por Chávez no solo amplía el conocimiento taxonómico, sino que también subraya la necesidad de fortalecer las políticas de conservación en áreas como Chicuate Chinguelas. La colaboración con comunidades locales y el apoyo de instituciones internacionales han sido fundamentales para este logro, que resalta la importancia de las áreas protegidas en la preservación de la biodiversidad. Mientras la comunidad científica celebra este avance, el desafío ahora es garantizar que estas nuevas especies, y los ecosistemas que las sustentan, sobrevivan frente a las crecientes amenazas ambientales.





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