Un grupo de jóvenes, presuntamente vinculados al movimiento abertzale según informaciones iniciales, intentó asaltar la comisaría de la Poli...
Un grupo de jóvenes, presuntamente vinculados al movimiento abertzale según informaciones iniciales, intentó asaltar la comisaría de la Policía Local en Azpeitia, Guipúzcoa, desencadenando una noche de alta tensión que dejó a dos agentes de la Ertzaintza heridos. Los altercados, registrados en la madrugada del sábado al domingo alrededor de las 04:00 horas, se iniciaron tras la identificación y sanción de un joven por realizar una pintada en el mobiliario urbano, un incidente que derivó en un enfrentamiento violento frente a las dependencias policiales. El Gobierno Vasco ha condenado los hechos como "muy graves, intolerables e inaceptables", mientras la localidad se prepara para sus fiestas patronales de Santiago y San Ignacio, lo que ha añadido un contexto de preocupación social.
Los incidentes comenzaron cuando una patrulla de la Ertzaintza sorprendió a un joven realizando una pintada con la consigna ACAB ("All Cops Are Bastards"), cerca del gaztetxe, un local juvenil autogestionado en el municipio. Tras imponerle una sanción por deslucimiento de bienes públicos, el joven fue identificado, lo que provocó la movilización de un grupo de unos doce jóvenes que se desplazó desde el gaztetxe hasta la comisaría en la plaza Txikia. Según el sindicato Esan, mayoritario en la Policía Local de Azpeitia, los agresores tocaron el timbre y, al abrirse la puerta, tres de ellos entraron, seguidos por el resto, profiriendo insultos, amenazas de muerte y atacando a los dos agentes presentes con golpes que pusieron en riesgo su integridad. Los agentes solicitaron refuerzos, y la llegada de patrullas antidisturbios de la Ertzaintza logró contener la situación, aunque no evitó que dos ertzainas resultaran heridos, uno de ellos tras ser golpeado con un vaso.
El Gobierno Vasco, a través del Departamento de Seguridad dirigido por Bingen Zupiria, ha trasladado su solidaridad a los agentes afectados y ha pedido a la sociedad vasca que condene estos actos, subrayando que atentan contra la convivencia. La investigación, liderada por la Ertzaintza, busca identificar a los responsables, aunque hasta ahora solo se ha identificado a un agresor, quien será imputado. El gaztetxe de Azpeitia, que celebraba su vigésimo aniversario, ha negado que los jóvenes intentaran un asalto violento, calificando la intervención policial de "abuso" y convocando una concentración para las 18:30 horas de este domingo en la Plaza Mayor, lo que podría exacerbar las tensiones.
La alcaldesa de Azpeitia, Nagore Alkorta, de EH Bildu, ha expresado su apoyo a los agentes municipales, pero ha criticado el "desproporcionado" despliegue de la Ertzaintza, sugiriendo que la presencia extraordinaria de efectivos desde la mañana del sábado pudo haber escalado el conflicto. Esta postura ha generado controversia, con sindicatos como Esan y Euspel exigiendo una condena clara del ayuntamiento y mejoras en la seguridad de los agentes, incluyendo cámaras de vigilancia que, según denuncian, no se han instalado pese a reiteradas peticiones. La mediación de un concejal de EH Bildu permitió dispersar a los jóvenes, pero el incidente ha reavivado debates sobre la relación entre el consistorio y los cuerpos policiales en un municipio gobernado por esta formación.
El suceso no es aislado, ya que se suma a altercados previos en Hernani y Ordizia este verano, todos marcados por enfrentamientos con la policía en contextos festivos. Algunos sectores han señalado posibles motivaciones políticas o históricas, evocando ecos de tensiones pasadas, aunque la naturaleza exacta del grupo abertzale implicado sigue sin confirmarse oficialmente. Mientras la investigación avanza, Azpeitia vive un ambiente de incertidumbre, con vecinos divididos entre quienes apoyan a los agentes y quienes cuestionan la respuesta policial, en un verano que pone a prueba la estabilidad social en Gipuzkoa.





.png)



COMMENTS