El Ministerio de Salud de Venezuela, a través del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), emitió una alerta sanitaria el sábado 2...
El Ministerio de Salud de Venezuela, a través del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), emitió una alerta sanitaria el sábado 29 de junio, clasificando la pasta dental Colgate Total variante Clean Mint como "no apta para el consumo humano" debido a riesgos asociados a su uso. Este dentífrico, que contiene fluoruro de estaño como ingrediente activo para la higiene bucal, ha sido vinculado a reacciones adversas significativas, según un informe técnico de evaluación de riesgos elaborado por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa), que sirvió como base para la decisión. La medida, publicada en la cuenta oficial de Instagram del SACS, prohíbe su comercialización y distribución en el territorio nacional, exhortando a la población a evitar su compra y uso, un anuncio que ha generado preocupación y debates sobre la seguridad de productos importados.
La alerta se originó tras la notificación de Anvisa, recibida a través de la Oficina de Integración y Asuntos Internacionales del Ministerio, que identificó efectos adversos reportados por consumidores, incluyendo lesiones orales, sensaciones de ardor o quemazón, inflamación de encías y edema de labios. Estos síntomas, según el informe brasileño, han impactado la calidad de vida de los usuarios, causando en algunos casos costos médicos, ausencias laborales, dificultades para comer o hablar y angustia emocional. La decisión de Anvisa, anunciada inicialmente el 27 de marzo de 2025, se basó en un aumento notable de incidentes tras la reformulación del producto con fluoruro de estaño, un compuesto que, aunque utilizado por sus propiedades antibacterianas, ha mostrado toxicidad en ciertas concentraciones, según estudios preliminares. En respuesta, Colgate-Palmolive Brasil suspendió la producción de esta variante a finales de marzo, aunque algunos lotes ya habían sido exportados a países como Venezuela.
En Venezuela, las autoridades han instado a los ciudadanos a adquirir productos de higiene, alimentos y medicamentos únicamente en establecimientos autorizados que cuenten con registro sanitario, como medida preventiva ante la posible circulación de lotes contaminados. Sin embargo, la falta de una comunicación inmediata por parte de Colgate Venezuela ha generado incertidumbre, con usuarios reportando en redes sociales reacciones como ampollas y quemaduras tras su uso, lo que ha intensificado la viralización de la alerta. El SACS no ha especificado si los lotes afectados fueron fabricados localmente o importados, pero la mención al origen brasileño sugiere que el problema podría estar limitado a productos exportados desde ese país, dejando abierta la posibilidad de que otras variantes de Colgate comercializadas en Venezuela, producidas localmente, no estén afectadas.
El anuncio ha desatado un debate sobre la regulación de productos importados y la eficacia de los controles sanitarios en el país, especialmente en un contexto de escasez y dependencia de bienes extranjeros. Algunos expertos cuestionan si el fluoruro de estaño en sí es el culpable o si la reacción se debe a una mala formulación, mientras que otros señalan que la alerta podría ser una medida preventiva excesiva, dado que el compuesto ha sido usado durante décadas en dentífricos sin problemas generalizados. Hasta el momento, no se han reportado acciones legales contra Colgate ni un plan claro para retirar los productos de los anaqueles, lo que deja a los consumidores en una posición de alerta mientras las autoridades evalúan el alcance del riesgo. Esta situación pone en evidencia las vulnerabilidades en la cadena de suministro de productos esenciales en Venezuela, alimentando un clima de desconfianza en un verano ya marcado por tensiones sociales y económicas.
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