Vox ha intensificado su ofensiva política desde Torre Pacheco, Murcia, donde ha acusado al bipartidismo, compuesto por el Partido Popular (P...
Vox ha intensificado su ofensiva política desde Torre Pacheco, Murcia, donde ha acusado al bipartidismo, compuesto por el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de ser directamente responsable de los recientes incidentes violentos que han sacudido el municipio. En un acto convocado frente al ayuntamiento, el líder regional de Vox, José Ángel Antelo, afirmó ante cientos de simpatizantes: "No seremos cómplices de la violencia importada promovida y tolerada por PP y PSOE", vinculando los altercados a la política migratoria de ambos partidos y exigiendo medidas drásticas contra la inmigración ilegal. La declaración llega en un momento de alta tensión tras la agresión a un vecino de 68 años el pasado miércoles, presuntamente por jóvenes de origen magrebí, y la posterior escalada de enfrentamientos racistas, situando a Torre Pacheco en el centro del debate nacional sobre seguridad y xenofobia.
El discurso de Antelo se centró en culpar a las políticas de integración y regularización impulsadas por los Gobiernos de PSOE y PP durante décadas, argumentando que han permitido la llegada masiva de inmigrantes ilegales, a quienes acusa de ser la fuente de la inseguridad. "El PP y el PSOE han abierto las puertas a la delincuencia con sus pactos y su tibieza", afirmó, refiriéndose específicamente a la propuesta de Podemos de regularizar a todos los inmigrantes ilegales, presentada el viernes, y a la gestión del PP en el municipio, donde gobierna desde 2019. Vox ha aprovechado el caso de Domingo, el vecino agredido, para avivar su narrativa, presentando videos y testimonios de afectados en el acto, mientras distribuía panfletos con el lema "Torre Pacheco Primero". El partido también ha denunciado la falta de respuesta policial, exigiendo más agentes de la Guardia Civil y la deportación inmediata de inmigrantes con antecedentes.
La situación en Torre Pacheco ha escalado desde la agresión del miércoles, que dejó a Domingo con fracturas y conmoción cerebral, hasta convertirse en un foco de disturbios. El viernes, una manifestación convocada por el ayuntamiento, liderada por el alcalde Pedro Ángel Roca Tornel (PP), reunió a 2,000 personas, pero derivó en ataques contra inmigrantes marroquíes, quienes constituyen un 30% de la población local y son esenciales en la agricultura. Grupos radicales, como "Deport Them Now", han intensificado su actividad en Telegram, planeando "cacerías" entre el 15 y el 17 de julio, lo que ha obligado a la Delegación del Gobierno a desplegar un dispositivo especial. Vox ha negado cualquier vínculo con estos grupos, pero su retórica ha sido acusada de avivar el odio, un señalamiento que Antelo rechazó como "una excusa del progresismo".
La reacción del bipartidismo ha sido contundente. El PSOE, a través de la delegada del Gobierno en Murcia, Mariola Guevara, condenó las declaraciones de Vox como "incitación al odio" y defendió las políticas de integración, mientras el PP local, en boca de Roca Tornel, se distanció de las acusaciones, centrándose en pedir más recursos policiales y evitando un enfrentamiento directo con Vox, su aliado en algunas regiones. Sin embargo, la presión interna en el PP crece, con sectores moderados criticando la ambigüedad del partido frente al auge de la ultraderecha. En redes sociales, hashtags como #TorrePachecoSegura y #NoALaViolenciaImportada reflejan la polarización, con apoyos a Vox por parte de quienes exigen seguridad y críticas de la izquierda que lo tilda de "populista".
El contexto agrava la crisis. Torre Pacheco, dependiente de la mano de obra inmigrante en sus campos de frutas y hortalizas, ha visto un aumento del 15% en delitos violentos en 2025, según datos municipales, aunque la Guardia Civil investiga si el caso de Domingo podría estar ligado a un "happy slapping", lo que complica la narrativa de Vox. Expertos advierten que la retórica de la extrema derecha podría exacerbar los conflictos, mientras el Gobierno evalúa medidas para frenar la escalada, en un verano donde la inmigración sigue siendo un campo de batalla político en España.
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