La ciudad de Vitoria-Gasteiz se ha visto sacudida por la aparición de carteles con el mensaje "moros fuera de España" pegados en l...
La ciudad de Vitoria-Gasteiz se ha visto sacudida por la aparición de carteles con el mensaje "moros fuera de España" pegados en la mezquita Alqods, ubicada en el barrio de Adurza, un acto que ha desatado indignación y preocupación entre la comunidad musulmana y los residentes. La Ertzaintza ha iniciado una investigación tras recibir una denuncia presentada el domingo 20 de julio, confirmando que estos pasquines no solo han aparecido en el lugar de culto, sino también en otros puntos de la capital alavesa, como el centro comercial El Boulevard, tiendas regentadas por extranjeros en Mendizorroza y Zaramaga, y varias paredes públicas. Este incidente, que evoca tensiones raciales y ha sido calificado como un posible delito de odio, ha reavivado debates sobre la convivencia y la seguridad en una ciudad conocida por su diversidad cultural.
Los carteles, descubiertos en la madrugada del sábado 19 de julio, presentan un diseño que recuerda a las pegatinas utilizadas históricamente por la izquierda abertzale para exigir el acercamiento de presos de ETA, aunque en este caso carecen de firma o logotipo identificable, lo que complica la atribución. La comunidad islámica local, que cuenta con más de 10,000 miembros según estimaciones de la Asociación Islámica de Álava, ha expresado su consternación, viendo en este acto un ataque directo a su identidad y un eco de episodios pasados, como los incidentes de 2016 en las mezquitas de Tenerías y Mariturri. El presidente de la mezquita Alqods, Mohamed El Idrissi, ha denunciado que los carteles fueron retirados rápidamente por vecinos solidarios, pero ha pedido a las autoridades una respuesta firme para evitar que el miedo se instale en la comunidad.
La investigación de la Ertzaintza, liderada desde la comisaría de Portal de Foronda, incluye el análisis de cámaras de seguridad cercanas y la búsqueda de testigos, con patrullas desplegadas para vigilar puntos sensibles y prevenir nuevos incidentes. Fuentes policiales han indicado que el caso podría derivar en cargos por incitación al odio si se identifican a los responsables, aunque hasta ahora no hay detenidos. La alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, del PSOE, condenó el acto el lunes a través de su cuenta en X, calificándolo como parte de una "campaña ultra" y prometiendo "tolerancia cero con el racismo", un mensaje respaldado por partidos como Podemos y EH Bildu, que han llamado a la unidad contra la xenofobia.
El contexto de este incidente se enmarca en un verano marcado por tensiones migratorias en España, con casos como los disturbios en Torre Pacheco y el crimen en Las Palmas alimentando discursos antiinmigración en algunos sectores. Aunque Vitoria no había sido un epicentro de estos conflictos, la aparición de los carteles ha coincidido con un aumento de la presencia policial en la ciudad tras los altercados en Azpeitia, lo que algunos vinculan a una mayor visibilidad de grupos extremistas. La comunidad magrebí, que representa una parte significativa de la población extranjera en Álava (alrededor del 5% según el INE), ha organizado una concentración para esta tarde en la plaza de la Virgen Blanca, exigiendo protección y condenando lo que perciben como un resurgimiento de actitudes racistas.
La reacción en redes sociales ha sido polarizada, con hashtags como #NoAlRacismo y #VitoriaConvive ganando tracción frente a mensajes de apoyo a los carteles desde cuentas anónimas que defienden una "defensa de la identidad española". Expertos locales sugieren que el acto podría ser obra de un grupo pequeño pero organizado, posiblemente inspirado por incidentes similares en otras regiones, aunque la falta de firmas dificulta confirmar esta hipótesis. Mientras la Ertzaintza intensifica su labor, la ciudad aguarda con incertidumbre, consciente de que este episodio podría marcar un antes y un después en las dinámicas de convivencia en Vitoria-Gasteiz.





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