El incendio forestal que comenzó el pasado domingo 10 de agosto en Molezuelas de la Carballeda, Zamora, ha sido oficialmente reconocido como...
El incendio forestal que comenzó el pasado domingo 10 de agosto en Molezuelas de la Carballeda, Zamora, ha sido oficialmente reconocido como el más grande de la historia de España, devastando más de 38,000 hectáreas y superando todos los registros desde que las estadísticas oficiales comenzaron en 1968. Las llamas, que se originaron alrededor de las 14:30 horas cerca de la Sierra de la Culebra y se extendieron rápidamente a la provincia de León, han calcinado un área mayor que desastres históricos como el de Minas de Riotinto (2004), con 34,290 hectáreas, y el de Cortes de Pallás (2012), con 30,000 hectáreas, según datos actualizados del Sistema de Información de Incendios Forestales de España (SIIF). La magnitud del siniestro, agravada por vientos de hasta 40 km/h y temperaturas que superaron los 38°C, ha obligado a evacuar a más de 2,000 personas y ha puesto en jaque la respuesta de las autoridades, que han desplegado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y solicitado ayuda internacional.
El incendio, declarado de Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 desde el primer día, se propagó con una velocidad alarmante, cruzando la frontera provincial y afectando zonas de alto valor ecológico como los bosques de roble y pino de la comarca de La Carballeda, un hábitat clave para especies protegidas como el lobo ibérico. Hasta la fecha, más de 500 efectivos, incluidos bomberos, brigadas forestales y personal de la UME, junto con 12 aeronaves, han trabajado sin descanso, pero el terreno montañoso y el humo denso han limitado el progreso, con focos activos aún en Losacio y Riofrío de Aliste. El Gobierno de Castilla y León ha activado la Situación Operativa 2 del Plan Autonómico de Incendios Forestales, mientras el Ministerio del Interior coordina con la Unión Europea el envío de aviones cisterna, esperado para mañana, tras la solicitud urgente de Fernando Grande-Marlaska.
Paralelamente, un segundo incendio en Tarifa, Cádiz, ha añadido presión al panorama nacional. Este fuego, el segundo en menos de una semana tras un incidente menor el 7 de agosto, ha arrasado 300 hectáreas en un terreno altamente valorado para proyectos turísticos, afectando áreas cercanas a las exclusivas urbanizaciones de Atlanterra y los Alemanes, ubicadas en una ladera junto a playas de renombre. Las llamas, que comenzaron el martes 12 de agosto cerca de la costa, han amenazado propiedades de lujo y obligaron a evacuar a 150 residentes, incluyendo turistas alemanes y británicos, mientras el humo ha cerrado temporalmente la carretera N-340. El Plan Infoca ha desplegado cuatro helicópteros y dos brigadas, pero el viento marino ha complicado las labores, dejando a la zona en alerta roja. Los ecologistas advierten que la pérdida de vegetación costera podría acelerar la erosión, mientras promotores inmobiliarios lamentan el impacto en proyectos valorados en millones de euros.
En redes sociales, el hashtag #IncendioMolezuelas ha inundado X con imágenes satelitales del avance del fuego y relatos de evacuados, mientras #TarifaEnLlamas refleja la preocupación por el turismo. Las autoridades investigan posibles causas intencionales en ambos casos, con la detención reciente en Zamora del presunto autor del incendio de Puercas como precedente. El Gobierno ha prometido un análisis exhaustivo post-incendio, pero la magnitud de Molezuelas —que ya supera al de Sierra de la Culebra (2022) con 22,000 hectáreas— ha desatado críticas por la falta de prevención, especialmente tras un verano marcado por más de 25,000 hectáreas quemadas en la última semana. Con la UME desplegando a 1,100 militares y la ayuda europea en camino, España enfrenta una crisis ecológica sin precedentes, dejando a Molezuelas y Tarifa como símbolos de un país en llamas bajo la presión del cambio climático.
.jpg)




.png)



COMMENTS