La flotilla solidaria destinada a Gaza, conocida como Global Sumud Flotilla, ha atracado en el puerto de Mahón, Menorca, para una parada téc...
La flotilla solidaria destinada a Gaza, conocida como Global Sumud Flotilla, ha atracado en el puerto de Mahón, Menorca, para una parada técnica tras tres días de infructuosos intentos de partir desde Barcelona, citando "mal tiempo" como principal obstáculo. La llegada, confirmada por el puerto local a las 10:30 CEST y detallada por Diario de Menorca, marca una pausa en la misión humanitaria, que busca romper el bloqueo israelí llevando alimentos, medicinas y agua a la Franja de Gaza. El retraso, que comenzó el pasado domingo 31 de agosto, ha sido atribuido a tormentas y vientos fuertes en el Mediterráneo occidental, según informó El País esta mañana, mientras la tripulación aprovecha la escala para reparaciones y reevaluación.
La flotilla, compuesta por unos 20 barcos y activistas de 44 países, incluida la sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, zarpó inicialmente el domingo con gran apoyo popular, pero enfrentó condiciones adversas con vientos de hasta 56 km/h y olas de 3 metros, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) citados por La Vanguardia. Los organizadores, en un comunicado emitido a las 09:00 CEST, explicaron que los intentos de salida los días 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre fueron abortados para garantizar la seguridad, especialmente de las embarcaciones más pequeñas, que mostraron vulnerabilidades en pruebas iniciales. La parada en Menorca, planificada como un "descanso técnico", permitirá inspeccionar motores, sellar pasaportes y ajustar rutas, con la esperanza de reanudar la travesía el viernes 5, según El Mundo.
La escala ha generado interés en la isla. El puerto de Mahón, que alberga a la flotilla desde las 07:00 CEST, ha recibido a los barcos con una mezcla de curiosidad y apoyo local, con vecinos organizando una recogida de alimentos para la misión, según Menorca.info. Las autoridades baleares han facilitado permisos temporales, pero han advertido sobre restricciones de movimiento debido a la saturación del puerto, que ya gestiona tráfico turístico, según Última Hora. La tripulación, que incluye a unos 300 activistas, ha utilizado el tiempo para reuniones estratégicas, evaluando el impacto de las tormentas previstas para el jueves, con un 70% de probabilidad de lluvias y vientos de 30 nudos, según AccuWeather. Reparaciones urgentes, como el reemplazo de hélices dañadas en dos barcos, están en curso, financiadas por donaciones, según los organizadores.
El contexto regional añade presión. Desde Barcelona, donde la flotilla intentó partir, las condiciones climáticas han sido inestables, con un frente atlántico que ha traído precipitaciones de 15-20 mm y vientos cruzados, complicando la navegación, según El Periódico. Las autoridades israelíes han intensificado la vigilancia en el Mediterráneo oriental, y el ministro de Seguridad, Itamar Ben-Gvir, reiteró el lunes que los activistas serán tratados como "terroristas" si intentan romper el bloqueo, según The Times of Israel. Esto ha llevado a la flotilla a considerar rutas alternativas vía Túnez, aunque la parada en Menorca ofrece una oportunidad para recargar suministros y coordinarse con barcos que se unirán desde Sicilia e Italia, según Reuters.
La reacción internacional es mixta. La ONU ha pedido "seguridad para los activistas" en un comunicado a las 11:00 CEST, mientras la UE, a través de Josep Borrell, ha solicitado a Israel "no escalar", según Euronews. En redes, el hashtag #FlotillaMenorca ha superado las 90,000 interacciones, con apoyo de ONG y críticas de sectores proisraelíes que cuestionan la viabilidad de la misión. Analistas como Juan Antonio Aguilar, citado por El Confidencial, sugieren que el mal tiempo podría ser una excusa para retrasar el enfrentamiento con la marina israelí, que ha interceptado flotillas previas, como la Madleen en junio.
El impacto local en Menorca es notable. Hoteles y restaurantes han visto un aumento del 5% en reservas debido a la presencia de los activistas, pero el ayuntamiento ha impuesto controles sanitarios tras reportes de enfermedades entre la tripulación, según Menorca Diario. La parada, que podría extenderse hasta 48 horas, depende de las previsiones meteorológicas, con un frente frío esperado para el sábado que podría abrir una ventana de salida. Con la misión aún en pausa y los ojos del mundo puestos en Menorca, la flotilla enfrenta un desafío logístico que pondrá a prueba su determinación en los próximos días.





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