La Fiscalía de Baleares ha solicitado 12 años de prisión y 10 años de libertad vigilada para un hombre senegalés de 50 años acusado de ag...
La Fiscalía de Baleares ha solicitado 12 años de prisión y 10 años de libertad vigilada para un hombre senegalés de 50 años acusado de agresión sexual continuada a una niña de siete años en un municipio de la Part Forana de Mallorca entre 2022 y 2024. Según el escrito de acusación presentado este viernes 28 de noviembre de 2025, el procesado se aprovechó de la relación de confianza y amistad que mantenía con los padres de la menor —vecinos y compatriotas con los que compartía comidas y favores— para acceder repetidamente al domicilio familiar y abusar de la pequeña cuando los adultos se encontraban en otra estancia o habían salido.
Los hechos, que salieron a la luz tras la denuncia de la madre en septiembre de 2024 cuando la niña comenzó a manifestar conductas sexuales impropias y miedo extremo al acusado, incluyen al menos 15 episodios de abuso sexual con penetración en el dormitorio de la menor y en el baño de la vivienda. La niña, que hoy tiene nueve años, ha sido atendida por psicólogos forenses que confirman secuelas graves: trastorno de estrés postraumático, ansiedad crónica y regresión en el habla. El informe médico forense acredita desgarros antiguos y lesiones compatibles con penetración repetida.
El acusado, en situación regular desde 2018 y con antecedentes por hurto en 2020, fue detenido el mismo día de la denuncia tras intentar huir en ferry hacia Barcelona. En prisión provisional desde entonces, ha negado los hechos en todo momento y ha alegado “confusión cultural”. La Fiscalía, además de los 12 años de cárcel, pide 15 años de orden de alejamiento a menos de 500 metros de la víctima, inhabilitación absoluta para cualquier profesión que implique contacto con menores y una indemnización de 120.000 euros por daños psicológicos irreversibles.
El juicio, previsto para febrero de 2026 en la Audiencia Provincial de Palma, contará con la declaración de la menor por videoconferencia protegida y la reproducción de las grabaciones de exploración forense donde la niña describe con detalle los abusos, señalando al acusado como “el tío que me hacía daño cuando mamá no veía”.
La familia de la víctima ha tenido que abandonar el municipio por amenazas recibidas en redes y pintadas en su vivienda. Asociaciones de vecinos han convocado concentraciones de repulsa y exigen la expulsión inmediata del acusado una vez cumplida la condena. En redes #JusticiaParaLaNiña supera los 800.000 mensajes, con un 90 % exigiendo la pena máxima.
Económicamente, el caso costará al erario público más de 80.000 euros en protección y terapia. Socialmente, ha generado una ola de solidaridad con la menor y desconfianza en ciertos entornos vecinales. Políticamente, reaviva el debate sobre controlbos y control migratorio. Este hombre no solo violó a una niña: violó la confianza de toda una comunidad.





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