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Un operario municipal ha descubierto el cuerpo sin vida de una joven de 21 años en un descampado del barrio de La Calzada, en Gijón, un terreno baldío junto a la vía del tren frecuentado por consumidores de drogas y personas sin hogar. La víctima, identificada como Laura Martínez, estudiante de Enfermería en la Universidad de Oviedo y vecina de la zona, presentaba signos de haber ingerido sustancias tóxicas, según las primeras hipótesis de la Policía Nacional, que ha abierto una investigación por muerte sospechosa. El cadáver, hallado boca arriba entre matorrales y con un frasco vacío de pastillas a su lado, ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Oviedo para la autopsia, que determinará la causa exacta del fallecimiento y si se trató de un suicidio, una sobredosis accidental o un homicidio encubierto.
Laura, que cursaba el tercer año de carrera y vivía con sus padres en un piso cercano, había sido vista por última vez el martes 11 de noviembre a las 23:00 horas saliendo de un bar en el centro de Gijón con un grupo de amigos. Según testigos, la joven consumía ocasionalmente éxtasis y ketamina en fiestas, pero no tenía antecedentes de adicción grave. Los agentes han encontrado en el descampado una mochila con su DNI, el móvil —que estaba apagado— y un paquete de 20 pastillas de tramadol, un opioide prescrito para dolor crónico que en dosis altas provoca parada respiratoria. La Policía ha precintado la zona y ha desplegado 20 efectivos de la Brigada de Policía Científica para recoger muestras de vómito y huellas, mientras cámaras de seguridad cercanas captan a una figura encapuchada acercándose al cuerpo a las 02:30 horas del miércoles.
La familia, devastada, ha denunciado que Laura había recibido amenazas anónimas en redes sociales por deudas de 500 euros con un camello local, y que el lunes 10 de noviembre había acudido a urgencias por ansiedad. Los padres, que alertaron de su desaparición el miércoles por la tarde, han exigido "justicia rápida" y han convocado una concentración silenciosa para el viernes en la plaza del Ayuntamiento con 1.000 velas. El Ayuntamiento de Gijón ha anunciado el cierre temporal del descampado y un plan de limpieza con 200.000 euros, mientras la Consejería de Sanidad ha reforzado los programas de prevención de drogas en institutos con 50 educadores adicionales.
Gijón, con 270.000 habitantes, ha amanecido en shock: 500 vecinos han dejado flores en el lugar del hallazgo, y el alcalde ha declarado un día de luto oficial. En redes, #JusticiaParaLaura supera el millón de interacciones, con un 80 % exigiendo más controles antidroga. La Policía ha detenido a dos personas relacionadas con el entorno de la víctima para tomar declaración, y no descarta un crimen pasional o por ajuste de cuentas. Económicamente, el caso cuesta 100.000 euros en investigación. Socialmente, ha unido a la juventud en duelo. Políticamente, presiona al Principado, con su aprobación cayendo al 48 %. Esta muerte no solo apaga una vida: enciende alarmas en un Gijón que llora.





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