Fuertes rumores procedentes de la industria taiwanesa apuntan a que Asus estaría preparando su entrada en el mercado de las memorias DRAM...
Fuertes rumores procedentes de la industria taiwanesa apuntan a que Asus estaría preparando su entrada en el mercado de las memorias DRAM a partir de 2026, un movimiento que convertiría al gigante de placas base y portátiles en el primer gran fabricante de hardware de consumo que produce sus propios módulos de memoria desde los días de Kingston y Corsair en los 2000. La operación llegaría en el momento exacto en que los tres grandes fabricantes coreanos y estadounidenses —Samsung, SK Hynix y Micron— han reducido drásticamente la producción de DRAM para PC y servidores tradicionales para priorizar la venta de chips HBM (High Bandwidth Memory) a empresas de inteligencia artificial como Nvidia, AMD y Google, generando un vacío de oferta que ha disparado los precios de los módulos DDR5 un 45 % en los últimos seis meses.
Según las filtraciones, Asus estaría negociando con varias fundiciones de segunda línea en Taiwán y China continental para asegurar capacidad de fabricación de chips DRAM, mientras evalúa dos estrategias:
- Producción propia completa mediante la creación de una joint-venture con un fabricante de obleas (wafer) de 12 nm o inferior, lo que le daría control total sobre la cadena.
- Ensamblaje propio comprando chips ya fabricados a empresas chinas como CXMT o JHICC, que han aumentado su cuota de mercado al 18 % global en 2025 gracias a los excedentes que Samsung y SK Hynix han dejado de producir para consumo general.
El objetivo sería lanzar al mercado módulos DDR5 y DDR6 bajo la marca ROG y TUF Gaming a precios un 20-30 % inferiores a los actuales, recuperando el segmento gamer y de entusiastas que sufre desabastecimiento desde 2024. Los rumores incluyen planes para módulos RGB de alta frecuencia (hasta 9.600 MT/s en DDR5 y prototipos DDR6 a 14.000 MT/s) y kits de 128 GB optimizados para workstations de IA y creadores de contenido, un nicho que los grandes fabricantes han abandonado por ser menos rentable que el HBM para centros de datos.
La entrada de Asus rompería el oligopolio actual de tres fabricantes que controlan el 92 % del mercado DRAM y podría desencadenar una guerra de precios que beneficie al consumidor final. Fuentes de la industria taiwanesa aseguran que la compañía ya ha reservado capacidad de producción para 2026 y que el anuncio oficial podría llegar en el CES de Las Vegas en enero, coincidiendo con el lanzamiento de sus nuevas placas base con soporte nativo DDR6.
El movimiento tiene lógica estratégica: Asus, que ya fabrica sus propias placas base, disipadores y tarjetas gráficas, controla el 38 % del mercado global de motherboards y ha visto cómo la escasez de DRAM ha limitado las ventas de sus productos premium. Al producir sus propios módulos, no solo reduciría dependencia, sino que capturaría márgenes adicionales que ahora se quedan en Samsung y Micron. Además, la compañía podría diferenciarse ofreciendo kits garantizados de por vida y compatibilidad 100 % con sus placas, algo que los fabricantes tradicionales no priorizan.
En redes #AsusDRAM supera los 1,8 millones de interacciones, con un 72 % celebrando la posible bajada de precios y un 25 % especulando sobre la calidad de chips chinos. Analistas de TrendForce estiman que la entrada de Asus podría reducir los precios DDR5 un 25-35 % en 2027 y acelerar la adopción masiva de DDR6 antes de 2028.
Económicamente, la jugada posiciona a Asus como cuarto jugador global en DRAM con un 5-8 % de cuota inicial. Socialmente, beneficia a gamers y creadores. Políticamente, desafía el dominio asiático-coreano en semiconductores. Asus no solo entra en DRAM: entra para democratizar la memoria en un mercado que los gigantes abandonaron por la IA.
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