Bruselas amaneció este martes 2 de diciembre de 2025 con una noticia que ha generado estupor en los círculos diplomáticos y políticos de la ...
Bruselas amaneció este martes 2 de diciembre de 2025 con una noticia que ha generado estupor en los círculos diplomáticos y políticos de la Unión Europea: la detención de Federica Mogherini, ex vicepresidenta de la Comisión Europea y alta representante para Asuntos Exteriores entre 2014 y 2019, en el marco de una investigación por presunto fraude en la adjudicación de fondos comunitarios. La operación, coordinada por la Fiscalía Europea (EPPO) y ejecutada por la policía federal belga, ha incluido redadas en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas, el prestigioso Colegio de Europa en Brujas —del que Mogherini es rectora desde 2020— y domicilios privados de los implicados. Según fuentes cercanas a la investigación, citadas por el diario belga Le Soir, que avanzó la exclusiva, Mogherini fue una de las tres personas arrestadas y sometidas a interrogatorio por cargos que incluyen fraude en la contratación pública, corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional.
El foco de la pesquisa se centra en la adjudicación irregular del contrato para la Academia Diplomática de la UE, un programa de formación de nueve meses destinado a jóvenes diplomáticos de los Estados miembros, financiado con fondos europeos y otorgado al Colegio de Europa entre 2021 y 2022. Durante ese período, Mogherini ya ocupaba la rectoría de la institución, mientras que Stefano Sannino —otro de los detenidos, ex secretario general del SEAE y actual director general de la Comisión para Oriente Medio, Norte de África y el Golfo— ostentaba un puesto clave en el servicio diplomático. El tercer arrestado es Cesare Zegretti, codirector del departamento de educación ejecutiva del Colegio de Europa. La EPPO sospecha que se compartió información confidencial sobre el procedimiento de licitación con el Colegio, favoreciéndolo de manera indebida y socavando la transparencia de un proceso que manejaba millones de euros de presupuesto comunitario. La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) había detectado irregularidades previas y alertado a la EPPO, que obtuvo el levantamiento de inmunidades para proceder.
Mogherini, de 52 años y figura destacada del Partido Socialista Europeo, ha sido un pilar de la diplomacia europea durante el mandato de Jean-Claude Juncker. Como ministra italiana de Exteriores antes de su salto a Bruselas, defendió políticas de integración y multilateralismo, pero su gestión al frente del SEAE también fue criticada por su tibieza ante desafíos como la crisis migratoria o las tensiones con Rusia. Tras dejar el cargo en 2019, su nombramiento como rectora del Colegio de Europa —una "escuela de élites" que forma a futuros líderes de la UE— parecía consolidar su influencia. Sin embargo, este escándalo revive fantasmas de corrupción en las instituciones europeas, apenas tres años después del "Qatargate", que implicó a eurodiputados en sobornos de Qatar y Marruecos. La Comisión Europea, a través de su portavoz Paula Pinho, confirmó las redadas en el SEAE —relacionadas con "actividades del mandato anterior"— pero se abstuvo de más detalles, alegando que la investigación está en curso.
La detención ha desatado reacciones inmediatas. En redes sociales como X (antes Twitter), usuarios como el periodista cubano Mag Jorge Castro recordaron su cercanía con regímenes controvertidos, como el de Cuba en 2018, mientras que otros, como el historiador español Mon Bosch, la vincularon a su pasado comunista italiano para cuestionar la izquierda europea. Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, ironizó sobre la "hipocresía" de la UE, que "ignora su corrupción mientras sermonea a otros". Políticos belgas y euroescépticos ya exigen auditorías exhaustivas a los fondos para formación diplomática, estimados en decenas de millones anuales. El Colegio de Europa, fundado en 1945 como semillero de la integración europea, emitió un comunicado expresando "sorpresa" y garantizando la continuidad de sus actividades, pero su presidente, el ex primer ministro belga Herman Van Rompuy, admitió haber sido informado "a última hora".
Este caso pone en jaque la credibilidad de la UE en materia de gobernanza, especialmente en un momento de tensiones internas por el presupuesto post-2027 y la sucesión en la diplomacia europea, ahora liderada por Kaja Kallas. La EPPO, operativa desde 2021 y con poderes prosecutoriales inéditos, demuestra su músculo contra delitos que afectan los intereses financieros del bloque. Si se confirman las acusaciones, las penas podrían superar los 10 años de prisión y la devolución de fondos malversados. Mogherini, que no ha emitido declaraciones, enfrenta no solo un juicio penal, sino el fin de una carrera que la posicionaba como posible candidata a altos cargos en la ONU o la propia Comisión. Mientras la investigación avanza, Bruselas se pregunta: ¿es este el principio de una purga mayor en las élites europeas, o un episodio aislado en un sistema que, pese a sus fallos, ha impulsado la paz y la prosperidad continental? El reloj judicial ya ha empezado a correr.





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