El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi , ha declarado que “una vez que Marruecos termine de consolidar su ocupación ef...
El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, ha declarado que “una vez que Marruecos termine de consolidar su ocupación efectiva del Sáhara Occidental, el siguiente paso será Canarias”, y ha exigido a España que “no siga permitiendo que Rabat marque la agenda” si no quiere ver amenazadas sus propias islas. El aviso, lanzado en rueda de prensa en Madrid apenas 24 horas antes de la XIII Reunión de Alto Nivel (RAN) España-Marruecos que se celebrará este jueves y viernes, ha puesto en alerta máxima a los servicios diplomáticos y ha desatado una crisis política sin precedentes.
Arabi ha sido tajante: “Marruecos no oculta su doctrina del Gran Marruecos, que incluye no solo el Sáhara Occidental, sino también Ceuta, Melilla, las plazas de soberanía y las Islas Canarias. Lo dicen sus mapas oficiales, lo enseñan en sus escuelas y lo repiten sus ministros. Si España sigue cediendo, dentro de diez o quince años veremos patrulleras marroquíes exigiendo identificación a pescadores canarios y reclamando aguas territoriales”. El representante polisario ha recordado que el propio rey Mohamed VI mencionó en 2023 “la necesidad de actualizar las fronteras marítimas” y que en 2024 Marruecos publicó coordenadas que invaden 40.000 km² de zona económica exclusiva española frente a Canarias.
La advertencia llega en el peor momento: la RAN de Madrid prevé firmar 20 acuerdos bilaterales, entre ellos la delimitación definitiva de aguas en el Atlántico y la cesión de gestión migratoria a Rabat a cambio de 500 millones de euros anuales. Fuentes del Ministerio de Exteriores han reconocido en privado que “el tema Canarias está sobre la mesa” y que Marruecos exige “diálogo sin líneas rojas” sobre fronteras marítimas.
El mensaje del Polisario ha encontrado eco inmediato en Canarias: el presidente Fernando Clavijo ha convocado un consejo de gobierno extraordinario y ha anunciado que “no aceptará ni un centímetro menos de las 200 millas” de zona económica exclusiva, mientras Coalición Canaria y Nueva Canarias han registrado una proposición no de ley exigiendo la suspensión de la RAN hasta que Marruecos retire sus mapas expansivos. En redes #CanariasNoSeToca supera los 2,8 millones de interacciones en 18 horas, con imágenes del mapa del Gran Marruecos que incluye las islas como “provincias sureñas”.
El Gobierno español ha respondido con un comunicado tibio afirmando que “las fronteras españolas son innegociables”, pero no ha desmentido que el asunto marítimo se vaya a tratar en la cumbre. Desde Rabat, la agencia oficial MAP ha calificado las palabras de Arabi de “provocación separatista pagada por Argelia”.
Económicamente, una disputa por aguas canarias afectaría a 60.000 empleos pesqueros y al 35 % del tráfico marítimo español. Socialmente, despierta el fantasma del conflicto de Perejil multiplicado por ocho islas. Políticamente, coloca a Sánchez ante la elección de ceder ante Rabat o abrir un frente con su principal socio marroquí más importante. El Polisario no solo ha avisado: ha puesto sobre la mesa la pesadilla que nadie en Madrid quería escuchar.





.png)



COMMENTS