El escrutinio preliminar de las elecciones presidenciales en Honduras , con el 49,76 % de las actas procesadas, confirma que la contienda ...
El escrutinio preliminar de las elecciones presidenciales en Honduras, con el 49,76 % de las actas procesadas, confirma que la contienda entre los dos favoritos se ha estrechado a límites inéditos: Nasry Asfura, el candidato oficialista del Partido Nacional, mantiene un ligero liderazgo con el 40,31 % de los votos, pero Salvador Nasralla, del Partido Salvador de Honduras (PSH), ha recortado distancias hasta el 39,40 %, quedando a menos de un punto de su rival directo. Rixi Moncada, aspirante del Partido Libertad y Refundación (Libre), se consolida en tercera posición con el 19,28 %, un resultado que no altera el orden pero que podría ser decisivo en una segunda vuelta si ninguno de los dos líderes alcanza el 50 % en la primera ronda. Con casi la mitad de las mesas electorales aún por escrutar —principalmente en zonas rurales de Olancho, Colón y Gracias a Dios, bastiones tradicionales del Partido Nacional—, el desenlace permanece totalmente abierto, y las proyecciones indican que la diferencia podría invertirse en cuestión de horas.
El conteo, iniciado el domingo 30 de noviembre a las 18:00 horas locales tras el cierre de las 18.000 mesas electorales, ha sido supervisado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) con observadores de la OEA y la UE que han validado el 98 % de las actas sin irregularidades mayores, aunque han reportado retrasos en el envío de urnas desde zonas indígenas por inundaciones en el Mosquitia. Asfura, empresario de la construcción y exalcalde de Tegucigalpa, ha consolidado su ventaja en centros urbanos como San Pedro Sula (45 % de apoyo) y Tegucigalpa (42 %), capitalizando el descontento con la gestión económica de Xiomara Castro y prometiendo "estabilidad y empleo". Nasralla, el veterano presentador de televisión de 71 años y eterno aspirante presidencial, ha remontado en el interior del país con un 48 % en Copán y Lempira, apelando a su imagen de outsider anticorrupción y criticando a Asfura como "candidato del viejo régimen".
Moncada, de 48 años y exministra de Derechos Humanos, ha mantenido un sólido tercer lugar con el 19,28 %, especialmente fuerte en el Distrito Central (25 %) y Atlántida (22 %), donde su discurso feminista y de izquierda ha movilizado a votantes jóvenes y mujeres rurales. Su resultado, aunque insuficiente para la segunda vuelta, podría inclinar la balanza si opta por alianzas en una contienda a dos.
Con el 50,24 % restante por escrutar —unas 9.000 mesas—, las proyecciones del TSE indican que Nasralla podría superar a Asfura si mantiene el ritmo de votación en las zonas rurales, donde el PSH ha ganado un 15 % extra por abstenciones del Libre. El escrutinio se acelera con el despliegue de 200 técnicos adicionales, pero el TSE ha advertido de posibles retrasos por impugnaciones en 120 mesas de Francisco Morazán.
Honduras, con 9,5 millones de habitantes y una economía golpeada por huracanes y pobreza del 60 %, vive estas elecciones como un referéndum sobre la gestión de Castro, que ha perdido 20 puntos de aprobación desde 2022. Asfura promete "reformas proempresariales" y Nasralla "auditorías anticorrupción". En redes, #EleccionesHonduras supera los 1,5 millones de interacciones, con un 65 % siguiendo el conteo en vivo.
Económicamente, el resultado podría inyectar 500 millones en inversión extranjera si gana Asfura. Socialmente, polariza un país con 40 % de desempleo juvenil. Políticamente, Castro pierde influencia si Libre queda fuera. Con el 50 % por escrutar, Honduras contiene la respiración.





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