El Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), dirigido por el Dr. Mariano Barbacid , ha logr...
El Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), dirigido por el Dr. Mariano Barbacid, ha logrado un avance de enorme relevancia en la investigación del cáncer de páncreas, uno de los tumores más agresivos y con peor pronóstico en la práctica clínica. Aunque hablar de “cura” requiere prudencia científica, los resultados obtenidos suponen un paso decisivo hacia tratamientos mucho más eficaces que los actuales y han generado una gran expectación en la comunidad médica internacional.
El cáncer de páncreas, en su forma más común conocida como adenocarcinoma ductal pancreático, se caracteriza por su detección tardía, su rápida progresión y su elevada resistencia a las terapias convencionales como la quimioterapia y la radioterapia. La tasa de supervivencia a cinco años sigue siendo muy baja, lo que convierte a este tumor en una de las grandes asignaturas pendientes de la oncología moderna. En este contexto, cualquier avance sólido basado en investigación experimental rigurosa tiene un valor extraordinario.
El equipo del CNIO lleva años centrando sus esfuerzos en comprender los mecanismos moleculares que permiten a las células tumorales pancreáticas crecer, sobrevivir y evadir los tratamientos. En particular, sus investigaciones se han focalizado en el gen KRAS, una de las principales alteraciones genéticas implicadas en este tipo de cáncer y presente en la gran mayoría de los pacientes. Hasta hace poco, KRAS se consideraba prácticamente “intratable”, pero los nuevos enfoques desarrollados por el grupo de Barbacid han logrado interferir de forma eficaz en las vías de señalización que este gen activa.
Los resultados más recientes muestran que, al bloquear de manera combinada determinados procesos celulares esenciales para la supervivencia del tumor, se puede frenar de forma muy significativa el crecimiento del cáncer e incluso provocar su regresión en modelos experimentales. Estos hallazgos se han obtenido en modelos preclínicos muy avanzados, que reproducen con gran fidelidad la enfermedad humana, lo que refuerza la solidez del descubrimiento y su potencial aplicabilidad futura.
Este avance no implica que exista ya un tratamiento disponible para los pacientes, pero sí marca un antes y un después en la estrategia terapéutica contra el cáncer de páncreas. Abre la puerta al desarrollo de nuevos fármacos y combinaciones terapéuticas que podrían trasladarse a ensayos clínicos en los próximos años. Además, demuestra que incluso los tumores considerados más resistentes pueden ser vulnerables si se atacan sus puntos débiles clave con precisión.
La relevancia del trabajo del CNIO trasciende el ámbito del cáncer de páncreas, ya que sus conclusiones podrían tener implicaciones para otros tumores impulsados por alteraciones similares. Este logro consolida a la investigación oncológica española en la primera línea internacional y ofrece una esperanza realista, basada en ciencia sólida, a pacientes y familias que durante décadas han contado con muy pocas opciones terapéuticas.





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