Cuatro personas que viajaban en una lancha rápida registrada en Florida murieron y otras seis resultaron heridas luego de un enfrentamiento...
Cuatro personas que viajaban en una lancha rápida registrada en Florida murieron y otras seis resultaron heridas luego de un enfrentamiento a tiros con la guardia costera cubana cuando la embarcación fue interceptada en lo que las autoridades de La Habana describen como aguas territoriales de Cuba, según un comunicado del Ministerio del Interior republicado por la embajada cubana en Estados Unidos. El incidente se produjo en la mañana del miércoles cerca de Cayo Falcones, en la provincia central de Villa Clara, cuando una patrulla de las Tropas Guardafronteras detectó la lancha flota que, según el relato oficial, ignoró las órdenes de detenerse y colocarse bajo control para su identificación.
Según la declaración del gobierno cubano, la lancha —matrícula FL7726SH— se acercó hasta aproximadamente una milla náutica al noreste del canal de El Pino cuando una unidad con cinco efectivos abordó su propia embarcación para solicitar información a los ocupantes del bote infractor. En ese momento, y siempre de acuerdo con el comunicado del Ministerio del Interior, los tripulantes de la lancha abrieron fuego contra la patrulla cubana, hiriendo al comandante de la guardia costera en el proceso. La fuerza cubana respondió al ataque con su propio fuego, lo que resultó en la muerte de cuatro personas a bordo y lesiones a seis más que posteriormente fueron evacuadas y recibieron atención médica.
Las autoridades cubanas sostienen que todos los heridos, incluidos los que viajaban en la lancha y el comandante de su propia unidad, fueron atendidos tras el enfrentamiento. No se han divulgado hasta ahora detalles sobre la identidad de los fallecidos ni de los heridos, ni se sabe qué motivó la presencia de la embarcación estadounidense en esa zona. El gobierno de Cuba ha iniciado investigaciones para aclarar plenamente las circunstancias del choque.
Este hecho se produce en un contexto de tensión sostenida entre La Habana y Washington, marcado por disputas diplomáticas y sanciones económicas. Cuba ha destacado en su comunicado oficial que protege firmemente sus aguas territoriales y que actuó bajo el principio de defensa de su soberanía y estabilidad regional. El régimen ha subrayado que la defensa territorial es un pilar fundamental del estado cubano, especialmente frente a lo que considera “desafíos actuales”.
La versión cubana —publicada también en las redes de su embajada en Estados Unidos— señala que la confrontación inició con un rechazo a detenerse de la embarcación con matrícula de Florida, que según el gobierno de La Habana se encontraba dentro de sus aguas sin permiso. Aunque Cuba caracteriza a los ocupantes como “agresores”, la información independiente sobre las circunstancias exactas y las identidades de quienes iban a bordo sigue siendo escasa. Autoridades estadounidenses aún no han confirmado públicamente la versión oficial cubana ni han detallado si estaban al tanto de la presencia de esa lancha en la zona antes de los hechos.
En Florida, las repercusiones de este enfrentamiento están comenzando a reflejarse políticamente, con declaraciones de autoridades estatales que piden una investigación sobre lo ocurrido y sugieren que el gobierno cubano debe rendir cuentas por las muertes de los ciudadanos vinculados al caso. A medida que se reciba más información oficial de ambas partes, es probable que el incidente tenga implicaciones diplomáticas adicionales entre Washington y La Habana.





.png)



COMMENTS