La actriz Elisa Mouliaá ha confirmado públicamente que continuará adelante con la denuncia presentada contra Íñigo Errejón, después de vario...
La actriz Elisa Mouliaá ha confirmado públicamente que continuará adelante con la denuncia presentada contra Íñigo Errejón, después de varios días de incertidumbre provocados por la presentación de un escrito cuya interpretación había generado dudas sobre una posible retirada de la acusación. Mouliaá convocó a los medios de comunicación para aclarar su posición y despejar las especulaciones surgidas en torno al procedimiento judicial, en un momento especialmente delicado, después de que el juez decidiera paralizar de forma provisional la citación del dirigente político por razones de seguridad jurídica.
La comparecencia, sin embargo, estuvo marcada por un notable retraso. La actriz llegó aproximadamente dos horas más tarde de lo previsto y explicó ante los periodistas que había sufrido un ataque de ansiedad poco antes de acudir al encuentro con la prensa. Visiblemente afectada, aseguró que atraviesa una situación personal complicada desde que decidió hacer pública su denuncia y que el impacto mediático del caso ha tenido consecuencias directas sobre su salud emocional.
Durante su intervención, Mouliaá quiso dejar claro que no tiene intención de renunciar a la vía judicial y que su voluntad es que el proceso siga su curso. Según explicó, el escrito presentado días atrás no pretendía cerrar definitivamente el procedimiento, sino responder a un momento de gran presión personal y emocional. La actriz afirmó que, en ningún caso, su intención ha sido desautorizar los hechos que denunció ni restar importancia a lo sucedido.
Mouliaá señaló que se ha sentido desbordada por la atención mediática, por la interpretación pública de cada uno de sus movimientos y por lo que considera un cuestionamiento constante de su credibilidad. En este sentido, reclamó un trato más respetuoso tanto por parte de algunos medios de comunicación como del entorno político y social que ha reaccionado a su denuncia. A su juicio, el foco informativo se ha desplazado en ocasiones hacia su comportamiento personal y su estado emocional, en lugar de centrarse en el fondo de la causa.
La actriz insistió en que su prioridad es poder declarar ante la justicia con tranquilidad y garantías, y que su decisión de seguir adelante responde a la necesidad de sentirse escuchada y protegida por el sistema. Reconoció que el proceso le está resultando especialmente duro, no solo por la exposición pública, sino también por la presión psicológica que supone enfrentarse a un procedimiento judicial de gran repercusión política y mediática.
En su comparecencia, Mouliaá fue más allá y lanzó una advertencia que generó un notable impacto entre los asistentes. Afirmó que, si no percibe un cambio en la forma en la que está siendo tratada, tanto a nivel mediático como institucional, se planteará abandonar España. Según explicó, considera que el clima de escrutinio constante, la dureza de algunos comentarios públicos y la falta de empatía hacia su situación personal hacen muy difícil continuar con su vida profesional y personal en el país.
La actriz remarcó que no está pidiendo privilegios, sino un trato que tenga en cuenta la complejidad emocional de una persona que se enfrenta a un proceso judicial de este calibre. También defendió su derecho a expresar dudas, miedos o momentos de debilidad sin que eso sea utilizado para desacreditar su versión de los hechos.
Por el momento, el procedimiento judicial continúa a la espera de que el juzgado resuelva definitivamente las cuestiones formales relacionadas con los escritos presentados por la denunciante. La confirmación pública de Mouliaá de que mantiene su denuncia abre ahora un nuevo escenario, en el que previsiblemente se retomarán las diligencias una vez que el juez determine que no existen obstáculos procesales. Mientras tanto, la comparecencia de la actriz deja patente la presión personal y mediática que rodea a un caso que sigue generando una intensa atención pública.





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