Ya tenemos a la futura borrasca “Marta” desarrollándose en pleno océano Atlántico, en una fase todavía temprana de su ciclo de vida, pero co...
Ya tenemos a la futura borrasca “Marta” desarrollándose en pleno océano Atlántico, en una fase todavía temprana de su ciclo de vida, pero con una evolución prevista que resulta especialmente relevante para la Península Ibérica. Los modelos meteorológicos coinciden en que su trayectoria será muy similar a la que siguió la borrasca “Kristin” el pasado miércoles 28 de enero, avanzando de oeste a este y con un punto de entrada en la fachada atlántica portuguesa, entre Oporto y Lisboa, previsiblemente algo más al norte de la capital.
Durante su desplazamiento por aguas abiertas, el sistema irá organizándose de forma progresiva, intensificando su circulación y profundizando su centro de bajas presiones. Este proceso se conoce como ciclogénesis, es decir, la formación y consolidación de una nueva borrasca. Se trata de un mecanismo habitual en el Atlántico Norte durante el invierno, por lo que no implica, por sí mismo, un escenario excepcional ni fuera de lo normal para esta época del año.
Sin embargo, en el caso de “Marta” existe un matiz importante que eleva notablemente su potencial de impacto. A medida que se aproxime a la costa portuguesa, la borrasca experimentará un proceso conocido como seclusión cálida. Este fenómeno se produce cuando una lengua de aire relativamente más cálido y húmedo es inyectada en niveles bajos hacia el núcleo del sistema, envolviendo parcialmente el centro de la borrasca y favoreciendo un refuerzo muy rápido de la estructura.
En la práctica, esta seclusión cálida puede dar lugar al desarrollo de un rasgo muy característico en el sector más activo de la borrasca: el llamado “ojo de aguijón”. Este término se utiliza para describir una franja muy estrecha y localizada de vientos extremadamente intensos que se genera en el flanco sur o suroeste del sistema, asociada a un descenso brusco de aire desde capas medias de la atmósfera hacia superficie.
Cuando este “ojo de aguijón” se forma y alcanza tierra, suele provocar rachas de viento muy fuertes en áreas relativamente pequeñas, pero con un elevado potencial de causar incidencias. En el caso de “Marta”, las simulaciones apuntan a que este rasgo dinámico podría desarrollarse poco antes de su entrada en la Península, afectando de manera directa al suroeste, con especial atención a Andalucía occidental.
Además del viento, la borrasca vendrá acompañada de un episodio de precipitaciones intensas y persistentes. Las bandas de lluvia asociadas al frente frío y a la estructura convectiva del sistema podrían dejar acumulados significativos en poco tiempo, especialmente en el oeste de Andalucía, el sur de Extremadura y zonas del litoral atlántico. En áreas donde el frente quede prácticamente estacionario durante varias horas, no se descartan episodios de lluvia continua y localmente fuerte.
El punto de mayor impacto inicial se espera en Portugal, donde “Marta” tocará tierra ya en una fase madura de su desarrollo. Aunque los escenarios actuales sugieren que el impacto podría ser inferior al de la borrasca “Kristin”, el riesgo de daños por viento, caída de árboles, interrupciones en el suministro eléctrico y problemas en infraestructuras expuestas sigue siendo elevado.
Una vez en tierra, la borrasca continuará desplazándose hacia el este, debilitándose gradualmente, pero todavía con capacidad para generar rachas muy fuertes en amplias zonas del sur peninsular. Andalucía volverá a situarse en el radio de acción de la parte más activa del sistema, con un nuevo episodio de temporal que podría prolongarse durante buena parte del día, manteniendo un escenario de inestabilidad, viento intenso y lluvias abundantes.





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