El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab , presentó este miércoles su renuncia al cargo ante la Asamblea Nacional , el Parlamento ...
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, presentó este miércoles su renuncia al cargo ante la Asamblea Nacional, el Parlamento venezolano controlado por el chavismo, marcando el fin de casi nueve años al frente del Ministerio Público en medio de un momento de importantes cambios políticos en el país. También remitió su dimisión el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, lo que llevó a la Cámara a activar los mecanismos constitucionales para escoger a los nuevos titulares de ambos poderes.
La secretaria de la Asamblea Nacional leyó en sesión ordinaria la carta de Saab dirigida al presidente del Legislativo, Jorge Rodríguez, en la que comunicaba su decisión de dejar el cargo de fiscal general de la República. Esta renuncia se produce apenas semanas después de la caída del expresidente Nicolás Maduro, tras ser capturado en una operación militar estadounidense el 3 de enero, un acontecimiento que ha generado un fuerte impacto político interno y ha acelerado ajustes en las estructuras del Estado venezolano.
Saab, quien había sido ratificado en octubre de 2024 para un mandato que originalmente debía extenderse hasta 2031, destacó en el pasado su apoyo al regreso de Maduro y condenó la incursión militar como una violación al derecho internacional. Su salida ocurre además en el marco de la reciente aprobación de una ley de amnistía que ha comenzado a liberar a presos políticos detenidos desde 1999, un proceso que él mismo calificó recientemente como el cierre de “un importante ciclo histórico” en el país.
El ahora exfiscal general asumió el cargo en 2017 tras ser designado por la entonces Asamblea Nacional Constituyente, una institución compuesta por allegados al chavismo y considerada ilegítima por sectores opositores. Durante su gestión, Saab fue una figura clave en la persecución de líderes opositores, y tanto defensores de derechos humanos dentro como fuera de Venezuela lo criticaron por la supuesta instrumentalización de la Fiscalía para perseguir disidentes y mantener el control político, acusaciones que él y sus partidarios han negado.
Después de presentar su renuncia al Ministerio Público, la Asamblea Nacional lo designó de forma temporal como defensor del Pueblo, sustituyendo a Alfredo Ruiz, quien alegó motivos personales, familiares y de salud para dejar su cargo. El presidente del Parlamento justificó esta decisión señalando la experiencia de Saab en temas de derechos humanos, aunque esta designación ha generado críticas de sectores de la oposición que cuestionan la independencia institucional en Venezuela.
Paralelamente, la Asamblea activó la conformación de un Comité de Postulaciones para evaluar candidatos y proponer un nuevo fiscal general permanente, un proceso que se llevará a cabo en las próximas semanas conforme a la Constitución venezolana. Mientras tanto, Larry Daniel Devoe, abogado especializado en derecho constitucional y derechos humanos, ha sido nombrado fiscal general encargado, aunque el proceso de selección definitivos aún se encuentra en marcha.
La renuncia de Saab ha generado reacciones diversas dentro del país y fuera de él. Para muchos analistas, representa un momento significativo de transición en las instituciones venezolanas tras la caída del anterior liderazgo. No obstante, su continuidad en un cargo de alto perfil como defensor del Pueblo y la manera como se manejan los nombramientos podrían continuar alimentando el debate sobre la independencia del sistema judicial y de protección de derechos en Venezuela.





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