El Gobierno de Argentina emitió un comunicado oficial pocas horas después de conocerse la muerte del líder supremo de Irán, Ali Khamenei , e...
El Gobierno de Argentina emitió un comunicado oficial pocas horas después de conocerse la muerte del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, en el que volvió a poner en primer plano uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país: el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en 1994 en pleno centro de la capital.
En el mensaje difundido por la Casa Rosada, el Ejecutivo recordó que el ataque contra la sede de la AMIA, situada en la ciudad de Buenos Aires, dejó un saldo de 85 personas asesinadas y más de 300 heridas, y subrayó que, a más de tres décadas de aquel atentado, la causa sigue siendo una herida abierta para la sociedad argentina. El texto remarcó que la memoria, la justicia y el compromiso con la lucha contra el terrorismo internacional continúan siendo pilares irrenunciables de la política exterior y de seguridad del país.
El comunicado se conoció en un contexto internacional extremadamente tenso, marcado por las recientes operaciones militares conjuntas de Estados Unidos y Israel contra objetivos iraníes. En ese marco, el Gobierno argentino expresó su respaldo político a dichas acciones, a las que describió como parte de un esfuerzo global para enfrentar estructuras vinculadas al terrorismo y a redes que, según la postura oficial, han operado durante décadas con altos niveles de impunidad.
Las autoridades argentinas recordaron que la Justicia nacional ha sostenido de manera reiterada que altos funcionarios del régimen iraní estuvieron involucrados en la planificación y el encubrimiento del atentado contra la AMIA. Esa posición fue respaldada a lo largo de los años por resoluciones judiciales, dictámenes fiscales y solicitudes formales ante organismos internacionales. En particular, se mantiene vigente un conjunto de pedidos de captura internacional contra exfuncionarios iraníes señalados como responsables de la trama que culminó en el ataque.
Desde el Gobierno se destacó que la investigación del atentado constituye una causa de Estado, no solo por la magnitud de las víctimas, sino también por su impacto en la institucionalidad democrática. El texto recordó que la falta de condenas firmes sigue siendo uno de los principales reclamos de los familiares y de las organizaciones de la comunidad judía, que cada año renuevan su exigencia de verdad y justicia.
El Ejecutivo también vinculó la coyuntura internacional con la necesidad de mantener una posición clara frente a los actos de violencia política y terrorismo. Según el comunicado, los acontecimientos recientes refuerzan la convicción de que el combate contra estas amenazas debe ser coordinado entre países y sostenido en el tiempo, más allá de los cambios de gobierno y de los escenarios geopolíticos.
En ese sentido, la declaración oficial subrayó que Argentina continuará colaborando con instancias judiciales y de cooperación internacional, incluyendo mecanismos de alerta y búsqueda de personas requeridas por la Justicia. Aunque no se mencionaron nombres en el texto, el Gobierno recordó que las notificaciones internacionales siguen siendo una herramienta central para avanzar en la causa.
Finalmente, el mensaje cerró con un llamado a no relativizar el terrorismo ni sus consecuencias, y a preservar la memoria de las víctimas del atentado a la AMIA como un compromiso permanente del Estado argentino. Para el Ejecutivo, la muerte de Ali Khamenei y la nueva etapa de tensión en Medio Oriente vuelven a colocar en la agenda global un caso que, para la Argentina, sigue representando uno de los mayores desafíos pendientes en materia de justicia y de lucha contra el terrorismo internacional.





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