El Canal 12 ha revelado los principales puntos de una supuesta propuesta transmitida por la administración del expresidente Donald Trump a ...
El Canal 12 ha revelado los principales puntos de una supuesta propuesta transmitida por la administración del expresidente Donald Trump a Irán con el objetivo de poner fin a la guerra y establecer un nuevo marco de relaciones. El documento, según esta información, se divide entre exigencias dirigidas a Teherán y beneficios que recibiría en caso de aceptarlas. Aunque no existe confirmación oficial completa del contenido, la filtración ha generado un amplio debate por el alcance de las condiciones planteadas y su impacto potencial en el equilibrio regional.
Entre las exigencias más relevantes figura el desmantelamiento total de las capacidades nucleares actuales de Irán, junto con el compromiso de no desarrollar armas nucleares en el futuro. El plan incluiría además la prohibición del enriquecimiento de uranio dentro del país, una medida que supondría un cambio estructural en su política energética y tecnológica. Asimismo, se exigiría la entrega de aproximadamente 450 kilogramos de uranio enriquecido al 60% al Organismo Internacional de Energía Atómica, siguiendo un calendario acordado posteriormente. Estas medidas buscan eliminar cualquier capacidad de rápida escalada hacia un programa nuclear militar.
El documento también menciona el desmantelamiento de instalaciones clave como las plantas nucleares de Natanz, Isfahán y Fordo. Además, se otorgaría al organismo internacional de control nuclear acceso completo y supervisión permanente dentro del país, con altos niveles de transparencia. Estas condiciones recuerdan a mecanismos de verificación aplicados en otros acuerdos internacionales, pero en este caso serían más amplios y estrictos.
Más allá del ámbito nuclear, la propuesta incluiría cambios en la política regional iraní. Se exigiría el abandono del apoyo a aliados armados y la interrupción de la financiación y el suministro de armamento a grupos asociados. También se plantearía mantener abierto el Estrecho de Ormuz como corredor marítimo libre, dada su importancia estratégica para el comercio energético mundial. En paralelo, el programa de misiles iraní quedaría limitado tanto en alcance como en cantidad, con la condición de que cualquier uso futuro se circunscriba a la autodefensa.
A cambio, el plan ofrecería una serie de beneficios significativos para Teherán. El primero sería el levantamiento total de las sanciones internacionales, lo que permitiría a la economía iraní recuperar acceso a mercados financieros y comerciales. Además, Estados Unidos se comprometería a ayudar en el desarrollo del programa nuclear civil iraní, incluyendo la generación eléctrica en la planta de Bushehr. Este punto sugiere un intento de diferenciar entre uso civil y militar de la tecnología nuclear.
Otro elemento relevante sería la eliminación del denominado mecanismo de “restablecimiento automático”, que permite reimponer sanciones de forma rápida si se detecta incumplimiento. Su retirada implicaría una mayor confianza mutua y un cambio en la estructura de control del acuerdo. Sin embargo, algunos analistas consideran que esto también reduciría la capacidad de presión internacional en caso de disputas.
El alcance de la propuesta, según expertos, muestra un enfoque de “todo o nada”, en el que Irán debería aceptar transformaciones profundas a cambio de incentivos económicos y tecnológicos. La filtración ha provocado interpretaciones diversas: algunos ven en ella una vía para reducir tensiones, mientras que otros consideran que las exigencias podrían resultar difíciles de aceptar. En cualquier caso, el contenido refleja la complejidad de las negociaciones y la magnitud de los cambios que se plantean para lograr un acuerdo duradero en una región marcada por rivalidades estratégicas.





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