El Gobierno de España ha evacuado de forma urgente su misión diplomática en Irán después de que el embajador y el personal esencial que aún...
El Gobierno de España ha evacuado de forma urgente su misión diplomática en Irán después de que el embajador y el personal esencial que aún permanecían en la capital iraní abandonaran el país por carretera y cruzaran la frontera hacia Azerbaiyán. La operación, confirmada por el ministro de Asuntos Exteriores, se llevó a cabo en medio de la creciente inestabilidad y del deterioro de la situación de seguridad en el país, marcado por ataques y tensiones militares en la región.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, informó que la evacuación de la embajada se realizó “con éxito” y que tanto el embajador como el personal diplomático que quedaba en Tehran se encuentran ya a salvo tras cruzar la frontera hacia Azerbaijan. Según explicó el jefe de la diplomacia española, garantizar la seguridad de los ciudadanos españoles y del personal del servicio exterior es la prioridad absoluta del Gobierno en el actual contexto de crisis.
El convoy diplomático recorrió más de 500 kilómetros por carretera desde la capital iraní hasta el paso fronterizo con Azerbaiyán, en un trayecto que duró aproximadamente ocho horas y que se desarrolló bajo fuertes medidas de seguridad. En el grupo evacuado viajaban el embajador, varios miembros del personal de la embajada, algunos ciudadanos españoles residentes en Irán y familiares de los diplomáticos. Todos ellos lograron abandonar el país sin incidentes y se encuentran ya en territorio seguro.
La decisión de cerrar temporalmente la embajada responde al empeoramiento de la situación en Irán tras los recientes bombardeos y el aumento de la tensión militar en Oriente Medio. En los últimos días, distintos ataques y operaciones militares han provocado un clima de gran incertidumbre y han llevado a varios países a reducir su presencia diplomática en el país o a evacuar a su personal.
España ya había comenzado días atrás operaciones de evacuación para sacar del país a ciudadanos españoles que deseaban abandonar el territorio iraní. A principios de semana, un primer grupo de españoles fue trasladado también por carretera hasta Azerbaiyán y posteriormente voló hacia Madrid desde la capital azerí, Bakú, con escalas en otras ciudades. Estas operaciones forman parte de un dispositivo más amplio de protección de nacionales desplegado por el Ministerio de Asuntos Exteriores ante la escalada del conflicto en la región.
Según datos del Gobierno español, todavía permanecen en Irán algo más de un centenar de ciudadanos españoles que han decidido quedarse en el país por diferentes motivos personales o profesionales. Las autoridades diplomáticas mantienen contacto permanente con ellos y han habilitado líneas de emergencia para ofrecer asistencia consular y facilitar una posible salida si la situación empeora.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha reforzado la actividad de otras embajadas españolas en Oriente Medio, así como la sala de crisis que coordina la respuesta diplomática y consular las 24 horas del día. Desde estas sedes se está realizando seguimiento constante de la evolución del conflicto y se coordinan posibles evacuaciones adicionales si fueran necesarias.
La evacuación de la embajada española refleja la gravedad del momento que atraviesa la región. En un contexto de enfrentamientos y amenazas cruzadas, varios países europeos han optado por reducir su presencia diplomática o retirar temporalmente a su personal para evitar riesgos innecesarios.
Aunque la embajada española queda por ahora cerrada, el Gobierno ha reiterado que continuará trabajando para proteger a los ciudadanos españoles que permanecen en la zona y para mantener abiertos los canales diplomáticos necesarios en medio de una de las crisis más delicadas que vive Oriente Medio en los últimos años.





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