El RC Celta de Vigo ha oficializado la incorporación de Chiño, una gaviota originaria de las Illas Cíes, como nueva mascota del club hasta e...
El RC Celta de Vigo ha oficializado la incorporación de Chiño, una gaviota originaria de las Illas Cíes, como nueva mascota del club hasta el final de la presente temporada, en un anuncio que ha generado tanto reacciones positivas como una avalancha de memes y comentarios en redes sociales. La entidad ha presentado a Chiño difundiendo su llegada con un tono humorístico, describiéndola como un “extremo oportunista” con dotes para “robar pinchos en terraza” o con “potente disparo biológico”, en una nota que mezcla referencias locales con un tono desenfadado y jocoso.
El objetivo explícito del club con esta incorporación es reforzar el vínculo emocional con la afición y recuperar una tradición que llevaba varios años sin presencia visible en Balaídos, tras el abandono de antiguas mascotas como Nocho y Celestino, figuras con las que generaciones de celtistas crecieron en las décadas pasadas. La elección de una gaviota se inspira en un elemento natural muy característico de Vigo y su entorno, y se busca que Chiño se asiente como un referente identitario del club.
Sin embargo, más allá del tono oficial y de la intención de aportar cercanía y humor, la presentación de Chiño ha provocado una intensa reacción en redes sociales. Muchos usuarios han inundado plataformas digitales con memes que comparan el diseño y el concepto de Chiño con otras mascotas de equipos rivales, especialmente la del RCD Espanyol, conocida por sus periquitos emblemáticos. Estas comparativas humorísticas, cargadas de ironía, se han visto alimentadas por un episodio del pasado en el que el exjugador del Celta Hugo Mallo fue condenado por un caso de abuso sexual vinculado precisamente a la persona que trabajaba como mascota de ese club rival en un partido de liga.
El caso de Mallo, resuelto en 2024 por un juzgado penal de Barcelona, tuvo amplia repercusión mediática y asociaciones en redes que ahora resurgen como parte de las burlas, a pesar de que los contextos y las intenciones del club con Chiño no tienen relación directa con aquel incidente. En 2019, durante un partido entre Celta y Espanyol, Mallo fue encontrado culpable de tocamientos a la persona vestida de mascota del Espanyol, un hecho que marcó la carrera del futbolista y quedó grabado en la memoria colectiva de aficionados de distintos equipos.
La respuesta de la afición ha sido mixta: mientras una parte celebra la recuperación de un símbolo tradicional y el tono fresco del anuncio institucional del club, otros se muestran críticos, cuestionando la necesidad de una mascota o simplemente disfrutando de la creatividad que han desplegado los usuarios en línea para reírse de la coincidencia visual o nominal con personajes de otros equipos. Estos debates han tenido lugar en plataformas como Twitter, Facebook e Instagram, donde los seguidores del Celta y del fútbol en general han compartido imágenes editadas, comentarios irónicos y chistes haciendo referencia a la historia del club y a las comparaciones con otras mascotas.
A pesar de las bromas y las asociaciones más polémicas que el tema ha suscitado en internet, desde el Celta se sostiene que Chiño nace con la intención de ser un elemento lúdico y cercano, que amplíe la identidad del club más allá del terreno de juego. Con su debut previsto en un próximo partido en Balaídos, el club espera que el personaje conecte tanto con los seguidores más jóvenes como con los veteranos, y que la mascota se convierta en un símbolo querido y no solo en el blanco de parodias pasajeras en redes sociales.





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