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El grupo político europeo Conservadores y Reformistas Europeos, encabezado por la primera ministra italiana Giorgia Meloni, ha trasladado formalmente a la Comisión Europea su preocupación por las consecuencias que podría tener la política migratoria adoptada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. La advertencia se materializa en una carta remitida a las instituciones comunitarias en la que el grupo alerta del riesgo de que la regularización extraordinaria de inmigrantes genere efectos en cadena en el conjunto del continente.
La iniciativa partió de la delegación española del grupo, representada por los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco, quienes impulsaron la redacción del documento ante lo que consideran una medida con impacto más allá del ámbito nacional. Según el contenido de la carta, la regularización de cientos de miles de personas podría alterar el equilibrio migratorio dentro de la Unión Europea, especialmente en el espacio de libre circulación.
El texto advierte de que la legalización extraordinaria permitiría a los beneficiarios acceder, en un plazo relativamente corto, a la ciudadanía española si cumplen los requisitos legales. Este punto es considerado clave por el grupo, que subraya que la obtención de la nacionalidad implicaría automáticamente el acceso a la ciudadanía europea. A su juicio, esta circunstancia abriría la posibilidad de que las personas regularizadas se desplacen libremente por el espacio Schengen, lo que podría tener consecuencias en los sistemas migratorios de otros países miembros.
La carta señala que, dependiendo de la nacionalidad y los plazos administrativos, algunas de estas personas podrían optar a la ciudadanía en apenas dos años, mientras que para otros casos el horizonte se situaría en torno a cinco. Este escenario, según los firmantes, podría generar un efecto de atracción adicional hacia Europa, al percibirse la regularización como una vía indirecta para acceder a la libre circulación dentro del continente.
Además, el grupo insiste en que las decisiones migratorias adoptadas por un Estado miembro tienen repercusión directa en el resto debido al funcionamiento del espacio Schengen. Desde esta perspectiva, consideran necesario que la Comisión Europea analice si la medida respeta las normas comunitarias y los principios de coordinación entre países. La petición incluye la elaboración de un informe oficial que evalúe los efectos potenciales de la regularización en los flujos migratorios y en la gestión de fronteras.
Entre las solicitudes planteadas, el documento pide también que se examine la compatibilidad de la iniciativa con la legislación europea vigente. El grupo sostiene que una medida de gran alcance como esta debería contar con una valoración detallada para determinar si se ajusta a las obligaciones compartidas por los Estados miembros en materia de política migratoria y control fronterizo.
Otro de los puntos destacados es la propuesta de endurecer la política de visados para aquellos países terceros que no colaboren en la readmisión de personas expulsadas. Según los firmantes, reforzar estos mecanismos permitiría equilibrar las políticas de acogida con instrumentos eficaces de retorno, evitando que aumente la presión migratoria sin soluciones operativas.
El grupo liderado por Giorgia Meloni también advierte de que la falta de coordinación en materia migratoria podría generar tensiones entre Estados miembros. La libre circulación, recuerdan, implica responsabilidades compartidas, por lo que consideran necesario que las decisiones de carácter nacional sean evaluadas desde una perspectiva europea.
El envío de esta carta abre un nuevo capítulo en el debate sobre la política migratoria dentro de la Unión Europea. Mientras algunos sectores defienden la regularización como herramienta para integrar a personas en situación administrativa irregular, otros alertan del impacto que estas medidas podrían tener a medio plazo en el conjunto del espacio comunitario.
A la espera de la respuesta de la Comisión Europea, la advertencia del grupo Conservadores y Reformistas Europeos introduce un elemento de presión política en el debate. El eventual análisis solicitado podría convertirse en un documento de referencia para valorar el alcance de la regularización y sus posibles efectos en la movilidad dentro de Europa, en un contexto marcado por la creciente sensibilidad sobre el control de fronteras y la gestión de los flujos migratorios.





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