La tarde del Lunes de Alumbrado en la Feria de Abril de Sevilla quedó profundamente marcada por la grave cogida sufrida por Morante de la Pu...
La tarde del Lunes de Alumbrado en la Feria de Abril de Sevilla quedó profundamente marcada por la grave cogida sufrida por Morante de la Puebla en el cuarto toro de la corrida celebrada en la Real Maestranza, un percance que sembró la preocupación entre los aficionados que llenaban los tendidos y que siguieron con angustia el desarrollo de los acontecimientos. El diestro intentaba fijar al animal con el capote en los primeros compases de la lidia cuando, tras perder pie, quedó a merced del toro, que lo alcanzó de forma violenta y lo arrolló antes de que pudiera reaccionar. La acción fue rápida y dramática, y el público guardó un silencio tenso al ver cómo el torero permanecía en el suelo, asistido de inmediato por su cuadrilla, que intervino con rapidez para apartar al animal y facilitar el traslado del herido.
Según el parte médico emitido posteriormente, el torero presentaba una herida por asta de toro en el margen anal posterior con una trayectoria de aproximadamente diez centímetros, que lesionó parcialmente la musculatura esfinteriana y provocó una perforación en la cara posterior del recto de alrededor de un centímetro y medio. La gravedad de la cornada obligó a una intervención urgente en la enfermería de la plaza, donde el equipo médico actuó con celeridad para estabilizar al diestro y valorar el alcance exacto de las lesiones. El ambiente en la plaza era de máxima tensión mientras se esperaba información oficial, con muchos espectadores pendientes de cualquier movimiento en la puerta de la enfermería y comentarios que reflejaban la preocupación generalizada.
Morante de la Puebla fue atendido durante un tiempo prolongado en la enfermería, donde se realizaron las primeras curas y se decidió su traslado a un centro hospitalario para completar la evaluación y aplicar el tratamiento quirúrgico necesario. La complejidad de la zona afectada y el tipo de lesión hacían imprescindible una atención especializada, por lo que el traslado se efectuó bajo estrictas medidas de control médico. Durante esos momentos, el resto de la corrida continuó, aunque con un ambiente marcado por la inquietud, y los aficionados mostraron reiteradas muestras de apoyo al torero, con aplausos y comentarios de ánimo.
El percance se produjo en una tarde señalada dentro del calendario taurino sevillano, lo que acentuó aún más la repercusión del suceso. El Lunes de Alumbrado suele congregar a una gran cantidad de público y simboliza el inicio más festivo de la Feria, pero la cogida alteró el tono habitual de celebración. La noticia de la gravedad de la cornada se difundió rápidamente, generando reacciones de solidaridad dentro del mundo taurino y entre seguidores del torero, que destacaron su compromiso y la entrega demostrada en el ruedo. El estado del diestro quedó pendiente de evolución, mientras la atención se centraba en la recuperación y en el alcance real de las lesiones sufridas, con la esperanza de una pronta mejoría tras la intervención médica.





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