El juzgado ha acordado la puesta en libertad provisional de Pepe, un vecino del barrio barcelonés del Bon Pastor de 66 años que se desplaza ...
El juzgado ha acordado la puesta en libertad provisional de Pepe, un vecino del barrio barcelonés del Bon Pastor de 66 años que se desplaza en silla de ruedas y que acabó con la vida de un hombre que presuntamente intentó robarle. La decisión judicial se produce tras valorar las circunstancias en las que se produjo el suceso, ocurrido cuando el anciano fue abordado en plena vía pública por un individuo que, según su versión, trató de arrancarle la cadena que llevaba en el cuello. El magistrado ha considerado que, en esta fase inicial de la investigación, no concurren motivos suficientes para decretar su ingreso en prisión preventiva.
Los hechos se remontan a una tarde en la que el hombre regresaba a su domicilio después de realizar algunas gestiones cotidianas. Según consta en las diligencias, el asaltante se acercó de manera repentina y trató de sustraerle una cadena que el vecino llevaba visible. El intento de robo provocó un forcejeo en el que el hombre, con movilidad reducida, reaccionó para defenderse. Durante el enfrentamiento se produjo una agresión que terminó con el presunto ladrón gravemente herido. Los servicios de emergencia acudieron rápidamente al lugar, pero no pudieron hacer nada por salvar su vida.
La Policía inició entonces una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, tomando declaración a testigos y analizando las pruebas disponibles. Varias personas que presenciaron la escena relataron que el anciano parecía estar siendo atacado y que actuó de forma instintiva ante el intento de robo. También se tuvo en cuenta su situación física, ya que utiliza silla de ruedas y presenta limitaciones de movilidad, un factor que, según la defensa, habría condicionado su reacción y reforzado la hipótesis de la legítima defensa.
Tras ser detenido de manera preventiva, el hombre fue puesto a disposición judicial. Durante su comparecencia, explicó que temió por su integridad al verse sorprendido y sin posibilidad de huir. Según su testimonio, su única intención fue impedir que le arrebataran sus pertenencias y protegerse ante una situación que percibió como peligrosa. La defensa argumentó que actuó de manera proporcional dadas las circunstancias y solicitó su puesta en libertad, subrayando su arraigo familiar y vecinal, así como la ausencia de antecedentes penales.
El juez, tras escuchar a las partes, decidió acordar su libertad provisional mientras continúa la investigación. Como medida cautelar, deberá permanecer localizable y comparecer ante el juzgado cuando sea requerido. La resolución destaca la necesidad de seguir analizando los hechos para determinar si concurre o no la legítima defensa, un aspecto clave que se evaluará con los informes periciales y el conjunto de pruebas recopiladas.
El caso ha generado debate entre vecinos del barrio, algunos de los cuales han mostrado su apoyo al anciano, al considerar que actuó para protegerse ante un intento de robo. Otros, en cambio, han pedido prudencia y han recordado que será la investigación judicial la que determine las responsabilidades. Mientras tanto, el hombre ha regresado a su domicilio a la espera de que avance el procedimiento, en el que se seguirá examinando con detalle lo ocurrido aquella tarde.





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