En plena tercera ola de la pandemia de COVID-19 , cuando España vivía bajo severas restricciones sanitarias, toque de queda y limitaciones ...
En plena tercera ola de la pandemia de COVID-19, cuando España vivía bajo severas restricciones sanitarias, toque de queda y limitaciones estrictas de aforos, el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, mano derecha de Pedro Sánchez y secretario de Organización del PSOE, habría organizado una cena privada que vulneraba todas las normas vigentes. La noche del 11 de marzo de 2021, en el exclusivo restaurante Kabuki del Hotel Wellington, situado en la calle Velázquez de Madrid, se celebró un encuentro al que asistieron nueve personas: Ábalos, su asesor Koldo García, el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, el empresario chino Miguel Duch —conocido como amigo y socio de José Luis Rodríguez Zapatero— y seis prostitutas de lujo identificadas en los mensajes como Tiara, Mafer, Iza, Syndi, Laura y ‘La Niña’.
Aquella noche, Madrid mantenía en vigor el toque de queda y las medidas anti-COVID más restrictivas. Los bares y restaurantes debían cerrar a las 23:00 horas y las mesas en interiores no podían superar los cuatro comensales. Sin embargo, según la información publicada por El Español basada en los WhatsApp de Koldo García, el grupo se reunió a partir de las 20:30 horas y la velada se prolongó hasta casi la medianoche. La cena transcurrió con total normalidad aparente en uno de los locales más selectos de la capital, frecuentado por la alta sociedad madrileña.
Koldo García fue el encargado de la logística más delicada. Fue él quien contactó con una ‘madame’ para contratar a las seis mujeres y quien abonó en efectivo 1.200 euros por sus servicios al finalizar la velada. Una vez terminada la cena, cada uno de los presentes se marchó acompañado por una de las chicas. Los mensajes revelan detalles operativos, como la confirmación del restaurante (“Es Kabuki Wellington, ¿verdad?”) y las negociaciones sobre tarifas. Koldo, según los chats, regresó a su domicilio pasadas las tres y media de la madrugada, tras recibir mensajes insistentes de su esposa preocupada. En uno de ellos, el propio Koldo reconocía estar “agotado”.
Este episodio se enmarca en el contexto más amplio del caso Koldo, la trama de corrupción vinculada a los contratos de mascarillas durante la pandemia que salpicó a Ábalos y provocó su salida del PSOE y del Congreso. La revelación de esta cena llega en un momento especialmente delicado para el exministro, que ha intentado presentarse como víctima de las maquinaciones de su antiguo colaborador. Sin embargo, los audios y mensajes que han trascendido muestran una relación estrecha y recurrente con este tipo de encuentros.
La noticia ha generado una oleada de indignación entre quienes vivieron el confinamiento con rigor, muchos de ellos obligados a cerrar negocios, separarse de familiares o renunciar a celebraciones más modestas. Mientras la ciudadanía cumplía las normas impuestas por el Gobierno del que Ábalos formaba parte, el ministro y su círculo más cercano disfrutaban de una velada de lujo sin aparentes limitaciones.
El contraste entre el discurso oficial de responsabilidad colectiva y la conducta privada de uno de los pesos pesados del PSOE en aquella época resulta especialmente hiriente. Fuentes cercanas al caso indican que estos hechos forman parte de una investigación más amplia sobre los hábitos y la red de contactos de Ábalos y Koldo durante los meses más duros de la pandemia. De momento, no ha habido reacción oficial por parte del exministro ni del PSOE, que intenta minimizar el impacto de unas revelaciones que vuelven a poner el foco en la doble moral de parte de la clase política durante la crisis sanitaria.





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