Cuba vive su peor crisis energética con apagones de hasta 22 horas en La Habana y déficits récord superiores a 2.170 MW.
Millones de cubanos afrontan la crisis energética más grave registrada en el país con estrategias como cocinar de madrugada, cargar teléfonos de forma limitada y dormir en patios para mitigar el calor. Esta semana, la Unión Eléctrica reportó una disponibilidad de solo 1.133 MW frente a una demanda de 2.700 MW a las seis de la mañana, con un déficit nocturno proyectado de 2.147 MW. En La Habana, los apagones alcanzaron entre 20 y 22 horas diarias durante mayo de 2026. El 13 de mayo se registró un déficit récord de 2.153 MW y al día siguiente de 2.174 MW. El 16 de mayo, el 51% del país quedó sin electricidad de forma simultánea.
Adaptación cotidiana ante los prolongados cortes de luz
Los habitantes de la isla han modificado sus rutinas diarias para hacer frente a los extensos periodos sin suministro eléctrico. Muchas familias preparan alimentos durante las primeras horas de la madrugada, cuando el servicio suele ser más estable, o limitan el uso de electrodomésticos.
En las zonas urbanas, especialmente en La Habana, es común ver a personas cargando dispositivos móviles en puntos con electricidad disponible durante las breves ventanas de servicio, que oscilan entre una hora y media y cuatro horas. Ante las altas temperaturas, numerosos residentes optan por dormir en patios, balcones o azoteas para buscar algo de alivio al calor acumulado en las viviendas.
Magnitud del déficit y récords recientes
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ha mantenido afectaciones durante las 24 horas del día en múltiples jornadas de mayo. Según los partes diarios de la Unión Eléctrica, la brecha entre generación y demanda ha alcanzado niveles críticos.
El 13 de mayo se reportó un déficit de 2.153 MW, superado al día siguiente con 2.174 MW. Estas cifras representan algunos de los valores más altos documentados en la crisis actual. El 16 de mayo, más de la mitad del territorio nacional quedó desconectado al mismo tiempo. En La Habana, los cortes han sido especialmente prolongados, dejando a los residentes con suministro mínimo durante gran parte del mes.
Causas estructurales y situación del sistema eléctrico
La crisis responde a una combinación de factores estructurales, entre ellos el envejecimiento de las plantas termoeléctricas, la falta de combustible y problemas de mantenimiento. Varias unidades generadoras han permanecido fuera de servicio durante periodos extendidos, reduciendo la capacidad total del sistema.
Las autoridades cubanas han informado regularmente sobre las limitaciones en la generación térmica y la escasez de recursos. Expertos señalan que la infraestructura eléctrica del país, en gran parte obsoleta, enfrenta dificultades para responder a la demanda, especialmente en los horarios pico. La situación ha afectado el suministro de agua, la conservación de alimentos y el funcionamiento de servicios básicos en todo el territorio.





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