Ataques a petrolero iraní y bombardeos en zonas civiles mientras Washington responde a agresiones contra sus buques
La frágil tregua entre Irán y Estados Unidos en el marco del conflicto en Oriente Medio ha sufrido un nuevo y peligroso quebranto. Teherán ha acusado directamente a Washington de violar el alto el fuego al atacar un petrolero iraní cerca de Jask y otra embarcación frente al puerto de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, además de lanzar bombardeos sobre zonas civiles en Bandar-e Khamir, Sirik y la isla de Qeshm, en la costa sur de Irán.
Según el portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, las fuerzas estadounidenses, en colaboración con “algunos países de la región”, llevaron a cabo estos ataques contra objetivos iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más vitales del mundo por la que transita alrededor del 20% del petróleo global. Irán denunció que uno de los buques atacados era un petrolero que navegaba desde aguas costeras iraníes hacia el estrecho, mientras que el segundo entraba en Ormuz cerca de Fujairah. Las autoridades iraníes calificaron la acción como “agresiva, terrorista y bandida”.
En respuesta inmediata, las Fuerzas Armadas iraníes afirmaron haber lanzado ataques retaliatorios contra buques militares estadounidenses al este del estrecho de Ormuz y al sur del puerto de Chabahar, causando “daños significativos” a unidades navales de la Marina de EE.UU. Irán utilizó, según sus comunicados, misiles balísticos, misiles de crucero antibuque y drones con ojivas de alto explosivo.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) rechazó las acusaciones iraníes y presentó la operación como una acción de autodefensa. Según Washington, destructores estadounidenses (USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason) que transitaban el estrecho fueron atacados de forma “no provocada” por Irán con misiles, drones y pequeñas embarcaciones. Las defensas estadounidenses interceptaron todas las amenazas sin sufrir impactos, y en respuesta eliminaron sitios militares iraníes responsables de los ataques, incluyendo lanzaderas de misiles y drones, centros de mando y nodos de inteligencia.
Este intercambio se produce cuando el alto el fuego, decretado hace aproximadamente un mes, ya mostraba signos de debilidad. El estrecho de Ormuz ha sido escenario de constantes tensiones desde el inicio del conflicto más amplio entre Irán, Israel y Estados Unidos. La reapertura segura de la vía marítima es uno de los puntos centrales de las negociaciones en curso, con Donald Trump presionando para un acuerdo que incluya el libre tránsito de buques y amenazas de mayor intensidad en caso de incumplimiento.
El incidente eleva drásticamente el riesgo de escalada en una región ya volátil. Analistas advierten que cualquier error de cálculo podría reavivar una guerra abierta con consecuencias catastróficas para el suministro energético mundial, los precios del petróleo y la estabilidad de Oriente Medio. Mientras Teherán denuncia agresión imperialista y Washington insiste en su derecho a la autodefensa, la tregua pende de un hilo en uno de los puntos más calientes del planeta.





.png)



COMMENTS