EE. UU. e Irán presentan un acuerdo marco con alto el fuego, alivio de sanciones y supervisión nuclear internacional.
Estados Unidos e Irán han difundido los principales puntos de un acuerdo marco destinado a poner fin a las hostilidades y abrir una negociación formal para un pacto definitivo. El documento contempla un alto el fuego permanente, alivio gradual de sanciones, supervisión internacional del programa nuclear iraní y medidas para garantizar la seguridad marítima en la región del Golfo.
Alto el fuego y compromiso de no agresión
El texto establece un cese inmediato y permanente de las hostilidades entre Estados Unidos, Irán y sus respectivos aliados.
Además, ambas partes asumen un compromiso de no agresión futura y de respeto mutuo a la soberanía, las fronteras internacionales y los asuntos internos de cada Estado.
El acuerdo prevé la apertura de negociaciones para un tratado definitivo en un plazo inicial de 60 días, con posibilidad de ampliación si las partes consideran necesario prolongar las conversaciones.
Según el documento difundido, las medidas principales deberán comenzar a aplicarse antes de la negociación del acuerdo final.
El programa nuclear y las sanciones, en el centro del pacto
Uno de los puntos clave del acuerdo afecta al programa nuclear iraní.
Irán se comprometería a renunciar al desarrollo de armas nucleares y a mantener bajo supervisión internacional el uranio enriquecido.
Mientras duren las negociaciones, Teherán congelaría cualquier avance adicional en materia nuclear.
Por su parte, Estados Unidos se comprometería a no imponer nuevas sanciones y a no incrementar su presencia militar en la zona durante este periodo.
El texto también contempla un levantamiento progresivo de las sanciones económicas impuestas a Irán.
Asimismo, se prevé la liberación gradual de fondos iraníes bloqueados y la autorización para que el país pueda exportar petróleo y desarrollar actividades relacionadas con el sector energético.
Reconstrucción económica y reapertura de Ormuz
El acuerdo incluye un capítulo económico de gran alcance.
Washington promovería un programa de reconstrucción económica para Irán valorado en hasta 300.000 millones de dólares mediante inversiones y proyectos de desarrollo.
En el ámbito marítimo, Irán garantizaría la seguridad de la navegación comercial y avanzaría hacia la reapertura progresiva del tráfico marítimo.
Las dos partes también se comprometen a negociar el futuro del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Por otro lado, Estados Unidos contempla levantar el bloqueo naval y reducir progresivamente su presencia militar una vez se alcance un acuerdo definitivo.
El documento prevé la creación de un mecanismo conjunto de verificación para supervisar el cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.
Finalmente, el texto señala que el eventual acuerdo definitivo deberá quedar respaldado por una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.





.png)



COMMENTS