El juez ordena detener a Elisa Mouliaá tras faltar tres veces a declarar por la querella de calumnias presentada por Íñigo Errejón.
El juez Arturo Zamarriego ha ordenado la detención de la actriz Elisa Mouliaá después de que no compareciera por tercera vez ante el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, donde está siendo investigada por presuntas calumnias contra Íñigo Errejón. El magistrado considera que la reiterada incomparecencia evidencia una voluntad de eludir la acción de la Justicia y ha decretado su puesta a disposición judicial para tomarle declaración.
La orden llega tras tres citaciones judiciales incumplidas
La decisión judicial se produce después de que Elisa Mouliaá no acudiera a tres citaciones consecutivas para declarar como investigada en la causa abierta por presuntas calumnias.
El procedimiento deriva de una querella presentada por Íñigo Errejón, quien acusa a la actriz de haberle atribuido públicamente conductas relacionadas con la supuesta manipulación o presión sobre testigos en otro proceso judicial.
Según el auto dictado por el magistrado Arturo Zamarriego, la investigada fue requerida en varias ocasiones para comparecer ante el juzgado.
En las dos primeras citaciones, Mouliaá alegó motivos médicos para justificar su ausencia.
La tercera comparecencia estaba fijada para el 15 de junio.
Sin embargo, la actriz tampoco acudió en esta ocasión, comunicando que se encontraba desplazada por motivos profesionales entre Dubái y distintas zonas del mar Rojo.
La defensa solicitó que la declaración pudiera realizarse por videoconferencia.
Esa petición no fue aceptada por el juzgado, que mantuvo la obligación de comparecencia presencial.
Tras constatar la nueva ausencia, el magistrado decidió emitir una orden de detención y presentación judicial.
La medida tiene como único objetivo garantizar la toma de declaración de la investigada dentro del procedimiento abierto.
El origen de la causa contra Mouliaá y Errejón
La investigación actual se enmarca en el contexto de las acciones judiciales cruzadas entre Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón.
El conflicto comenzó cuando la actriz denunció al exdirigente político por una presunta agresión sexual que, según su versión, habría ocurrido durante una fiesta celebrada en 2021.
Durante la instrucción de ese procedimiento, Mouliaá sostuvo públicamente que Errejón habría intentado influir sobre determinados testigos relacionados con la causa.
El exdiputado negó esas acusaciones y decidió presentar una querella por presuntas calumnias y difamación.
El Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid admitió posteriormente la querella a trámite y abrió diligencias para investigar el contenido de las manifestaciones realizadas por la actriz.
Desde entonces, la causa se ha centrado en determinar si las declaraciones atribuidas a Mouliaá pueden constituir un delito de calumnias.
La investigación se desarrolla de forma independiente al procedimiento relacionado con la denuncia por presunta agresión sexual.
Ambos procesos siguen itinerarios judiciales distintos y se encuentran bajo la supervisión de órganos diferentes.
La declaración de la actriz como investigada era considerada una diligencia relevante dentro de la instrucción.
Por ese motivo, el juzgado había insistido en varias ocasiones en la necesidad de que compareciera personalmente.
El juez aprecia riesgo de eludir la acción judicial
En su resolución, el magistrado sostiene que las reiteradas ausencias reflejan una voluntad inequívoca de no atender los requerimientos judiciales.
Esa valoración constituye el principal fundamento de la orden de detención acordada por el juzgado.
El auto establece que Mouliaá deberá ser localizada y puesta a disposición judicial para prestar declaración.
Una vez cumplida esa diligencia, la investigada quedará en libertad si no existe otra causa legal que motive su privación de libertad.
La resolución también deja abierta la posibilidad de valorar si las incomparecencias podrían constituir un eventual delito de desobediencia a la autoridad judicial.
Esa cuestión, no obstante, deberá analizarse en una fase posterior del procedimiento.
Por su parte, la actriz ha defendido públicamente que no pretendía sustraerse a la acción de la Justicia.
A través de mensajes difundidos en redes sociales, ha sostenido que acreditó documentalmente sus compromisos laborales y que estaba dispuesta a declarar por medios telemáticos.
La defensa también ha insistido en que la ausencia no respondía a una negativa a colaborar con el procedimiento.
No obstante, el juzgado ha considerado insuficientes las explicaciones aportadas para justificar una nueva incomparecencia presencial.
Con la orden ya emitida, el siguiente paso procesal consistirá en garantizar la comparecencia de la investigada ante el órgano judicial para continuar con la instrucción de la causa.





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