Irán propone a EE. UU un acuerdo que incluye el fin de la guerra, la reapertura de Ormuz y un plan de reconstrucción de 300.000 millones de dólares.
La versión iraní del borrador de memorándum que se negocia con Estados Unidos plantea una serie de exigencias de gran alcance para poner fin al conflicto. Entre ellas figuran el cese inmediato de las hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval, la reapertura del estrecho de Ormuz y un plan internacional de reconstrucción valorado en al menos 300.000 millones de dólares.
Alto el fuego y retirada de medidas militares
Según el documento atribuido a la delegación iraní, Teherán exige un cese completo e inmediato de las operaciones militares en todos los frentes vinculados al conflicto, incluido el escenario libanés.
Además, reclama el levantamiento total del bloqueo naval en un plazo de 30 días, la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico internacional y la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en territorios próximos a sus fronteras.
Estas medidas serían consideradas por Irán como condiciones fundamentales para avanzar hacia una normalización de la situación.
Exigencias económicas multimillonarias
El apartado económico constituye uno de los elementos más ambiciosos del borrador.
Teherán solicita el levantamiento de las sanciones sobre los sectores petrolero y petroquímico, la recuperación del acceso a sus activos financieros internacionales y la liberación de 24.000 millones de dólares congelados durante una fase de negociación final de 60 días.
La propuesta establece además que la mitad de esos fondos debería desbloquearse antes incluso del inicio formal de las conversaciones.
A ello se suma la petición de un programa de reconstrucción de al menos 300.000 millones de dólares financiado por Estados Unidos y sus aliados para reparar los daños derivados del conflicto.
Irán mantiene líneas rojas sobre su programa estratégico
Como contrapartida, Irán reafirma su adhesión al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y asegura que no desarrollará armamento nuclear.
Sin embargo, el texto deja fuera de cualquier negociación aspectos considerados estratégicos por Teherán, como el enriquecimiento de uranio con fines civiles, su programa de misiles balísticos y sus relaciones con grupos aliados en la región.
Estos puntos continúan siendo algunas de las principales fuentes de fricción con Washington y varios de sus socios internacionales.
El acuerdo buscaría respaldo de la ONU
El borrador contempla que cualquier pacto definitivo quede respaldado mediante una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El objetivo sería otorgar garantías jurídicas internacionales al acuerdo y reforzar los mecanismos de supervisión y cumplimiento por parte de todas las partes implicadas.
Negociaciones aún sin confirmación oficial
Hasta el momento, no existe confirmación independiente de que este documento represente una propuesta definitiva ni de que haya sido aceptado por Washington.
Las negociaciones continúan rodeadas de incertidumbre y las posiciones de ambas partes siguen alejadas en cuestiones clave.
No obstante, la difusión de este borrador ofrece una primera imagen de las demandas que Irán considera esenciales para cerrar un acuerdo que permita poner fin a la guerra y reducir la tensión regional.
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