La ecuatoriana María del Jesús Pinargote asistió a siete Mundiales consecutivos gracias a un premio ganado en 1998.
La ecuatoriana María del Jesús Pinargote convirtió un premio promocional obtenido en 1998 en una experiencia única: asistir a las Copas del Mundo de fútbol durante toda su vida. Tras acudir a siete ediciones consecutivas del torneo, desde Francia 1998 hasta Qatar 2022, ha decidido no viajar al Mundial 2026 debido a motivos de salud.
Un premio que cambió su vida para siempre
La historia comenzó en 1998, cuando María del Jesús Pinargote ganó un concurso organizado por una marca de refrescos en América Latina.
El premio consistía en asistir a los Mundiales de fútbol de por vida, una recompensa poco habitual que transformó por completo su relación con el deporte.
El viaje a Francia para el Mundial de 1998 tuvo además un significado especial.
Aquel desplazamiento representó su primer viaje en avión y el inicio de una experiencia que se prolongaría durante más de dos décadas.
La promoción tuvo ganadores en distintos países de la región, aunque la historia de la aficionada ecuatoriana se convirtió con el tiempo en una de las más conocidas.
Siete Copas del Mundo consecutivas
Gracias al premio, Pinargote asistió a siete ediciones consecutivas de la Copa del Mundo.
Su recorrido comenzó en Francia 1998 y continuó en Corea del Sur y Japón en 2002.
Posteriormente estuvo presente en Alemania, Sudáfrica, Brasil, Rusia y Catar.
Durante esos años recorrió miles de kilómetros y fue testigo de algunos de los momentos más importantes de la historia reciente de los Mundiales.
La experiencia le permitió conocer diferentes culturas y seguir de cerca la evolución del torneo más importante del fútbol internacional.
El Mundial 2026 pondrá fin a una racha histórica
A los 69 años, María del Jesús Pinargote ha decidido no desplazarse al Mundial de 2026.
Según la información difundida, la decisión está relacionada con cuestiones de salud que dificultan afrontar un nuevo viaje internacional de larga duración.
Su ausencia pondrá fin a una secuencia de siete Mundiales consecutivos presenciados en directo gracias a aquel premio obtenido hace casi tres décadas.
La historia de la aficionada ecuatoriana se ha convertido en un ejemplo singular de cómo una promoción comercial terminó dando lugar a una de las experiencias más prolongadas de seguimiento mundialista conocidas entre los aficionados latinoamericanos.
Aunque no estará presente en la próxima edición, su recorrido por siete Copas del Mundo consecutivas forma ya parte de las historias más curiosas vinculadas al torneo.





.png)



COMMENTS