La retirada de rebajas fiscales encarece la luz y el gas en junio, mientras los descuentos al combustible siguen vigentes.
Junio arranca con un encarecimiento de las facturas energéticas en España tras la retirada de parte de las medidas fiscales extraordinarias aplicadas durante la crisis energética. La reducción de ayudas vinculadas al contexto internacional y a la evolución de los mercados energéticos afecta especialmente a la electricidad y al gas natural, mientras los descuentos a los carburantes continúan vigentes, al menos, hasta el próximo 30 de junio.
El fin de las rebajas fiscales eleva el coste energético
La factura de la luz y la del gas comienzan junio en un escenario distinto al de los últimos meses.
La retirada de determinadas rebajas fiscales aplicadas para amortiguar el impacto de la crisis energética supone un mayor coste para consumidores y empresas.
Los cálculos realizados por distintos organismos y analistas energéticos apuntan que, sin las medidas de alivio fiscal vigentes anteriormente, la factura eléctrica habría registrado un incremento del 4,8% en abril.
En el caso del gas natural, la diferencia habría sido menor, aunque también significativa.
Las estimaciones indican que la factura habría aumentado un 0,7%, frente a la reducción que finalmente experimentaron algunos consumidores gracias al mantenimiento temporal de determinados mecanismos de apoyo.
La evolución de los precios energéticos continúa estrechamente ligada a la situación geopolítica internacional y a las tensiones que afectan a los mercados de materias primas.
La incertidumbre internacional sigue condicionando los precios
Los mercados energéticos permanecen atentos a la evolución de los conflictos y a las posibles alteraciones en el suministro global de hidrocarburos.
Las tensiones registradas en distintas regiones productoras han contribuido a mantener la volatilidad en los precios de la energía durante los últimos años.
Los gobiernos europeos han recurrido de forma recurrente a medidas extraordinarias para contener el impacto de estas fluctuaciones sobre hogares y empresas.
España fue uno de los países que aplicó rebajas fiscales y ayudas específicas destinadas a reducir el coste de la electricidad, el gas y los carburantes.
Sin embargo, la progresiva retirada de parte de estas medidas responde a la mejora relativa de algunos indicadores energéticos y a la necesidad de recuperar gradualmente la normalidad fiscal.
Los expertos advierten de que la evolución futura dependerá tanto de factores internacionales como de las condiciones climáticas y de la demanda energética durante los próximos meses.
Los descuentos a los carburantes siguen vigentes hasta final de junio
Mientras la electricidad y el gas afrontan una nueva etapa con menor protección fiscal, las ayudas a los combustibles continúan activas.
Los descuentos aplicados a los carburantes se mantendrán, al menos, hasta el 30 de junio, según el marco regulatorio actualmente vigente.
La continuidad de estas medidas más allá de esa fecha permanece abierta.
El Gobierno analiza diferentes escenarios y estudia si resulta necesario mantener alguna forma de apoyo durante los meses de verano, cuando aumentan los desplazamientos y el consumo de combustible.
La decisión dependerá de la evolución de los precios internacionales del petróleo y de la situación económica general.
Los consumidores afrontan así un inicio de junio marcado por un mayor coste en los suministros energéticos básicos y por la incertidumbre sobre el futuro de las ayudas todavía vigentes.
La combinación de factores fiscales, geopolíticos y de mercado seguirá siendo determinante para la evolución de las facturas durante la segunda mitad del año.





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