Cuba afronta una nueva jornada de apagones masivos con cortes previstos en el 72% del país por la crisis del sistema eléctrico.
Cuba prevé este viernes una de las jornadas más críticas para su sistema eléctrico, con apagones simultáneos que podrían afectar hasta al 72% del territorio durante las horas de mayor demanda. La falta de combustible y las averías en varias unidades de generación han reducido de forma significativa la capacidad de producción, prolongando una crisis energética que se arrastra desde hace meses.
La red eléctrica opera muy por debajo de la demanda
El Sistema Eléctrico Nacional atraviesa una nueva jornada de máxima tensión debido a la combinación de averías en centrales térmicas y la escasez de combustible para alimentar las plantas de generación.
Según las previsiones oficiales, la capacidad disponible será insuficiente para cubrir la demanda durante las horas punta, lo que obligará a aplicar cortes programados en buena parte del país.
Las autoridades han informado de que nueve unidades de generación permanecen fuera de servicio por averías o labores de mantenimiento, mientras que las limitaciones en el suministro de combustible continúan condicionando la producción eléctrica.
Esta situación ha reducido de forma considerable la energía disponible para abastecer a hogares, empresas y servicios públicos.
Los apagones agravan el impacto sobre la población
Los cortes de electricidad se han convertido en una constante para millones de cubanos, especialmente fuera de La Habana, donde en numerosas zonas el suministro se limita a pocas horas al día.
La interrupción del servicio afecta al funcionamiento de comercios, centros educativos, actividades económicas y servicios esenciales, además de complicar la conservación de alimentos y medicamentos en un contexto de elevadas temperaturas.
La crisis energética también repercute en la actividad industrial y en la capacidad del país para mantener un suministro estable de electricidad durante los periodos de mayor consumo.
Las autoridades continúan aplicando programas de racionamiento con el objetivo de distribuir la energía disponible entre las distintas regiones.
Una crisis estructural sin solución inmediata
La situación del sistema eléctrico cubano responde a una combinación de factores, entre ellos el envejecimiento de las infraestructuras, las dificultades para acceder a combustible y las limitaciones de inversión en el sector energético.
En los últimos años, el Gobierno ha impulsado proyectos para aumentar la generación mediante fuentes renovables y mejorar la capacidad instalada, aunque los problemas de producción continúan provocando interrupciones frecuentes del suministro.
Los expertos consideran que la recuperación del sistema requerirá inversiones sostenidas en generación, transmisión y mantenimiento de las instalaciones, además de una mayor disponibilidad de combustibles.
Mientras tanto, la población continúa afrontando apagones prolongados que condicionan la vida cotidiana y reflejan las dificultades que atraviesa la infraestructura eléctrica nacional.





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