La Verja de Gibraltar desaparece tras un acuerdo entre España, Reino Unido y la UE que elimina los controles fronterizos tras 117 años.
España, el Reino Unido, la Comisión Europea y las autoridades de Gibraltar han alcanzado un acuerdo político que permitirá eliminar los controles físicos en la Verja de Gibraltar, poniendo fin a 117 años de separación fronteriza. El pacto, fruto de cinco años de negociaciones tras el Brexit, facilitará la libre circulación de personas y mercancías y establece un nuevo marco de relación entre el Peñón y la Unión Europea.
La desaparición de la Verja supone uno de los cambios más relevantes en la relación entre Gibraltar y España desde la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
El acuerdo provisional busca garantizar la movilidad transfronteriza y reducir el impacto que el Brexit había generado para miles de trabajadores y empresas que dependen del paso diario entre La Línea de la Concepción y Gibraltar.
Aunque Gibraltar no pasará a formar parte del espacio Schengen, el nuevo marco incorpora mecanismos inspirados en ese sistema para facilitar el tránsito de personas y mercancías.
Un acuerdo que pone fin a 117 años de controles fronterizos
La Verja de Gibraltar fue instalada en 1909 y, desde entonces, ha constituido la frontera física entre el territorio británico de ultramar y España.
Durante décadas, el paso ha estado sujeto a controles de personas y mercancías, con diferentes niveles de restricción según el contexto político de cada momento.
El acuerdo alcanzado elimina esos controles físicos en la frontera terrestre y establece un nuevo modelo de gestión para facilitar la circulación diaria entre ambos territorios.
Las partes consideran que este sistema contribuirá a mejorar la actividad económica y la movilidad de los miles de trabajadores transfronterizos que cruzan la frontera cada jornada.
Libre circulación y nuevo marco tras el Brexit
Las negociaciones comenzaron tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea con el objetivo de definir la relación futura de Gibraltar con el mercado europeo.
El pacto prevé la eliminación de los controles fronterizos habituales para personas y mercancías, permitiendo un tránsito más ágil entre Gibraltar y el municipio gaditano de La Línea de la Concepción.
No obstante, Gibraltar no se integrará formalmente en el espacio Schengen.
En su lugar, el acuerdo contempla un régimen específico que aplica parte de los principios de libre circulación propios de Schengen, junto con nuevas responsabilidades y mecanismos de cooperación entre las administraciones implicadas.
El texto deberá completarse mediante los correspondientes instrumentos jurídicos y los procedimientos de ratificación previstos por las partes.
Un cambio con impacto económico y político
La eliminación de la Verja tiene consecuencias tanto prácticas como políticas.
Desde el punto de vista económico, el nuevo sistema pretende facilitar el comercio y los desplazamientos diarios entre ambos lados de la frontera, reduciendo tiempos de espera y costes asociados a los controles.
Miles de trabajadores españoles desarrollan su actividad profesional en Gibraltar, mientras numerosas empresas mantienen relaciones comerciales entre ambos territorios.
En el plano político, el acuerdo llega después de cinco años de negociaciones marcadas por la necesidad de encontrar una solución estable tras el Brexit.
Durante el anuncio del pacto también se registraron concentraciones de personas en las inmediaciones de la frontera, donde algunos asistentes corearon consignas como «Gibraltar español».
El acuerdo, sin embargo, no modifica la posición de las partes sobre la soberanía del Peñón, una cuestión que continúa siendo objeto de posiciones diferenciadas entre España y el Reino Unido.





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