El colectivo Jabaroot amenaza con revelar la identidad de 70.000 supuestos agentes marroquíes y acusa a Rabat de usar las crisis migratorias de Ceuta.
El colectivo de ciberactivistas Jabaroot ha amenazado con publicar la identidad de más de 70.000 personas a las que identifica como miembros de los servicios de inteligencia de Marruecos. El grupo ha filtrado una veintena de perfiles como prueba de autenticidad y acusa a altos cargos del entorno del rey Mohamed VI de haber utilizado las crisis migratorias en Ceuta como herramienta de presión contra España. Jabaroot asegura que pondrá la documentación en manos de la Justicia española. El Gobierno marroquí no ha emitido un comunicado oficial detallado sobre estas afirmaciones.
La amenaza se produce en un contexto de tensión recurrente en torno a la gestión de los flujos migratorios en la frontera de Ceuta.
La amenaza de Jabaroot y las filtraciones iniciales
El colectivo Jabaroot ha anunciado su intención de revelar los datos completos de más de 70.000 personas a las que vincula con la inteligencia marroquí. Como demostración de capacidad, ha publicado una veintena de perfiles.
Según el grupo, la información incluye datos de identidad de supuestos agentes y responsables de operaciones exteriores. Jabaroot sostiene que la documentación será entregada a las autoridades judiciales españolas.
El colectivo vincula estas filtraciones con una campaña más amplia de exposición de información relacionada con el aparato de seguridad y el entorno del poder en Marruecos. En las últimas semanas se habían producido otras filtraciones sobre patrimonios de altos cargos, que según el grupo contribuyeron al cese del máximo responsable de ciberseguridad del reino.
No existen confirmaciones independientes sobre la veracidad de los listados ni sobre el número total de identidades que el colectivo afirma poseer. Las autoridades españolas no han confirmado públicamente la recepción de esta documentación.
Las acusaciones sobre la crisis migratoria de Ceuta
Jabaroot acusa directamente a altos consejeros del rey Mohamed VI de haber utilizado las avalanchas migratorias y el colapso fronterizo en Ceuta como instrumento de presión diplomática contra España. Según el colectivo, las crisis migratorias coordinadas formarían parte de una estrategia para forzar concesiones.
El grupo no precisa si los supuestos agentes se infiltraron de forma física durante los cruces irregulares ni si existían planes de acciones de mayor gravedad. Se limita a afirmar que Marruecos emplea estas crisis y sus redes de información para influir en la posición española.
Las autoridades marroquíes han negado en el pasado cualquier orquestación de las entradas irregulares en Ceuta y Melilla. Rabat sostiene que colabora con España en el control de fronteras y en la lucha contra las redes de tráfico de personas.
España y Marruecos mantienen una relación compleja, marcada por la cooperación en materia de seguridad y migraciones, pero también por episodios de tensión cuando se producen llegadas masivas a las ciudades autónomas.
Contexto y posibles implicaciones
La amenaza de una filtración masiva de datos de inteligencia eleva el nivel de confrontación en el ámbito de la ciberseguridad regional. La exposición de identidades de supuestos agentes puede tener consecuencias operativas y diplomáticas, independientemente de la veracidad final de las listas.
En España, la Fiscalía y los cuerpos policiales son los competentes para analizar cualquier documentación que se les haga llegar y determinar si existen indicios de delito. Hasta el momento no se ha informado de la apertura de diligencias específicas derivadas de esta amenaza.
La publicación de datos personales a gran escala plantea también problemas legales y de seguridad. La difusión de identidades reales, si se confirma que lo son, podría poner en riesgo a personas y generar tensiones adicionales entre ambos países.
Los expertos en ciberseguridad advierten de que los colectivos de hackers utilizan con frecuencia la amenaza de filtraciones masivas como herramienta de presión. La autenticidad de los archivos suele requerir un proceso de verificación complejo y prolongado.
Marruecos ha reforzado en los últimos años sus capacidades de ciberseguridad. El cese del responsable de esta área, mencionado por Jabaroot, se produjo en un contexto de varias filtraciones previas, aunque las autoridades marroquíes no lo vincularon públicamente a este colectivo.
La situación permanece en el terreno de las afirmaciones unilaterales del grupo de ciberactivistas. La respuesta oficial de Rabat y la eventual actuación de la Justicia española serán determinantes para evaluar el alcance real de la amenaza.
Mientras tanto, la tensión discursiva en torno a la gestión de la frontera de Ceuta se mantiene. Las acusaciones de uso de la migración como herramienta de presión forman parte del debate político y mediático en España desde los episodios de llegadas masivas de años anteriores.





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