EEUU condiciona cualquier apoyo económico o acuerdo con Rusia al final de la guerra en Ucrania tras la reunión del G20.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, trasladó al ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, que Washington no ofrecerá apoyo económico ni avanzará en acuerdos sobre otros asuntos mientras continúe la guerra en Ucrania, según informó Reuters. Ambos responsables mantuvieron una reunión bilateral durante la cumbre de ministros de Finanzas del G20 celebrada en Asheville, Carolina del Norte.
Estados Unidos y Rusia mantuvieron un encuentro bilateral centrado en cuestiones económicas y financieras en el marco de la reunión de ministros de Finanzas del G20, aunque las diferencias sobre la guerra en Ucrania marcaron el contenido político de la conversación.
Según informó Reuters citando fuentes conocedoras del encuentro, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, comunicó al ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, que Washington no contempla ofrecer apoyo económico a Rusia ni alcanzar nuevos acuerdos en otros ámbitos mientras continúe el conflicto militar en Ucrania.
La reunión tuvo lugar en Asheville, en el estado de Carolina del Norte, donde se celebraba una reunión de responsables financieros de las principales economías mundiales.
Por parte rusa, el Ministerio de Finanzas informó de que Siluanov y Bessent abordaron cuestiones relacionadas con la cooperación financiera dentro del marco del G20, sin detallar públicamente el contenido completo de la conversación.
El encuentro se produce en un contexto marcado por las tensiones entre ambos países debido a la guerra en Ucrania y por las sanciones económicas aplicadas contra Rusia desde el inicio de la invasión.
Washington mantiene la presión económica sobre Moscú
La posición trasladada por el secretario del Tesoro estadounidense refleja la estrategia de Washington de vincular cualquier avance en las relaciones económicas con Rusia a la evolución del conflicto en Ucrania.
Desde 2022, Estados Unidos y sus aliados han aplicado diferentes paquetes de sanciones dirigidos contra sectores estratégicos de la economía rusa, incluyendo entidades financieras, empresas energéticas y responsables políticos.
Estas medidas buscan limitar la capacidad de Moscú para financiar sus operaciones militares y reducir su acceso a determinados mercados internacionales.
La administración estadounidense ha defendido en distintas ocasiones que las decisiones económicas están relacionadas con la necesidad de presionar a Rusia para alcanzar una solución negociada al conflicto.
La conversación entre Bessent y Siluanov representa uno de los contactos directos de mayor nivel entre responsables económicos de ambos países en el marco de un foro internacional.
Aunque el encuentro se desarrolló dentro de una reunión multilateral, las posiciones de ambos gobiernos siguen alejadas respecto al futuro de las relaciones bilaterales y del conflicto ucraniano.
Rusia defiende la cooperación financiera dentro del G20
El Ministerio de Finanzas ruso ofreció una interpretación diferente sobre el objetivo principal de la reunión.
Según la información difundida por Moscú, los dos responsables trataron asuntos relacionados con la cooperación financiera internacional dentro del G20.
El Gobierno ruso ha defendido en los últimos años la importancia de mantener abiertos los canales económicos internacionales pese a las sanciones occidentales.
Moscú considera que los foros multilaterales como el G20 deben continuar siendo espacios de diálogo entre países con posiciones políticas diferentes.
La participación rusa en este tipo de encuentros ha generado debates entre los países occidentales, aunque Rusia continúa formando parte de varias estructuras internacionales de cooperación económica.
El G20 reúne a las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo y sus reuniones sirven para abordar cuestiones como estabilidad financiera, comercio internacional y coordinación económica.
La presencia de representantes rusos en estas reuniones permite mantener contactos diplomáticos incluso en periodos de alta tensión geopolítica.
El encuentro entre Bessent y Siluanov se enmarca precisamente en ese contexto, con una agenda económica formal pero condicionada por la situación internacional.
El conflicto de Ucrania sigue condicionando la relación bilateral
La guerra en Ucrania continúa siendo el principal obstáculo para una normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.
Desde el inicio del conflicto, Washington ha mantenido una política de apoyo a Ucrania mediante ayuda económica, militar y diplomática, mientras que Moscú ha denunciado las sanciones internacionales y el respaldo occidental al Gobierno ucraniano.
Las conversaciones entre funcionarios estadounidenses y rusos han sido limitadas durante los últimos años, aunque ambos países han mantenido contactos puntuales sobre cuestiones concretas.
Los asuntos económicos forman parte de una relación bilateral más amplia que incluye también cuestiones energéticas, seguridad internacional y estabilidad financiera.
La advertencia trasladada por Bessent indica que Estados Unidos mantiene la vinculación entre la situación militar en Ucrania y la posibilidad de avanzar en nuevas relaciones económicas con Rusia.
Por ahora, no se han anunciado acuerdos concretos derivados de la reunión entre ambos ministros ni cambios en la política de sanciones estadounidenses.
El Gobierno ruso tampoco ha informado de posibles compromisos alcanzados durante la conversación.
La evolución de la guerra y las decisiones diplomáticas que adopten las partes implicadas determinarán el futuro de las relaciones económicas entre Washington y Moscú.
Mientras continúe el conflicto, las cuestiones financieras seguirán estando condicionadas por las posiciones políticas y estratégicas de ambos países.





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