Finlandia cierra temporalmente parte de su espacio aéreo y marítimo por el riesgo de drones mientras Rusia asegura haber derribado 644 aparatos.
Las Fuerzas de Defensa de Finlandia han cerrado temporalmente el tráfico aéreo y marítimo en el este del golfo de Finlandia ante el riesgo de que drones ucranianos dirigidos contra territorio ruso puedan penetrar accidentalmente en el espacio finlandés. La decisión coincide con una de las mayores oleadas de ataques con aeronaves no tripuladas desde el inicio de la guerra, después de que el Ministerio de Defensa de Rusia afirmara haber derribado durante la noche 644 drones lanzados por Ucrania sobre más de una veintena de regiones de la parte europea del país.
Las autoridades finlandesas han adoptado nuevas medidas de seguridad en su frontera oriental como consecuencia de la intensificación de los ataques con drones entre Rusia y Ucrania.
Las Fuerzas de Defensa anunciaron el cierre temporal del tráfico aéreo y marítimo en una amplia zona del este del golfo de Finlandia, próxima a la ciudad rusa de San Petersburgo.
Según explicaron las autoridades militares, la decisión responde al riesgo de que aeronaves no tripuladas lanzadas contra objetivos situados en territorio ruso puedan desviarse e internarse accidentalmente en espacio finlandés.
Las restricciones afectan al corredor comprendido entre la localidad costera de Loviisa, situada unos 78 kilómetros al este de Helsinki, y la frontera suroriental con Rusia.
El cierre tiene carácter preventivo y forma parte de los protocolos de seguridad establecidos por Finlandia para responder al aumento de la actividad militar en las inmediaciones de su frontera.
Desde su incorporación a la OTAN, el país nórdico ha reforzado la vigilancia de su espacio aéreo y marítimo ante la evolución del conflicto entre Rusia y Ucrania.
No es la primera vez que Helsinki adopta medidas similares.
Durante los últimos meses, las autoridades finlandesas ya habían restringido temporalmente la circulación aérea y marítima en varias ocasiones debido a la intensidad de los ataques con drones registrados en las proximidades de la frontera oriental.
Rusia informa del derribo de 644 drones ucranianos
Coincidiendo con la decisión adoptada por Finlandia, el Ministerio de Defensa ruso informó de una nueva oleada masiva de ataques con drones lanzados por Ucrania.
Según el parte oficial difundido por Moscú, las defensas antiaéreas derribaron durante la noche un total de 644 aeronaves no tripuladas.
Las autoridades rusas sostienen que los aparatos fueron interceptados sobre más de veinte regiones situadas en la parte europea del país.
Entre las zonas afectadas figuran las regiones de Moscú y San Petersburgo, además de territorios fronterizos como Kursk y Briansk.
El comunicado también menciona ataques sobre la república de Tatarstán y las regiones meridionales de Rostov y Krasnodar.
Asimismo, Rusia asegura que varios drones intentaron alcanzar la península de Crimea y distintas áreas del mar Negro.
Según Moscú, los ataques forman parte de la reanudación de las operaciones ucranianas dirigidas contra infraestructuras energéticas, especialmente refinerías de petróleo.
El Ministerio de Defensa no ha precisado el alcance de los daños ocasionados por aquellos aparatos que lograron superar las defensas antiaéreas ni ha facilitado información detallada sobre posibles víctimas.
Por su parte, las autoridades ucranianas no habían confirmado oficialmente el alcance de las operaciones descritas por Rusia.
La guerra con drones incrementa la tensión en el norte de Europa
El uso intensivo de drones se ha convertido en uno de los elementos más característicos del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Ambos países emplean de forma habitual aeronaves no tripuladas tanto para labores de reconocimiento como para ataques contra objetivos militares, logísticos y energéticos situados a cientos de kilómetros del frente.
La creciente capacidad de estas aeronaves para recorrer largas distancias ha provocado que Estados vecinos, como Finlandia, incrementen sus medidas de vigilancia.
Las autoridades finlandesas consideran prioritario evitar cualquier incidente derivado del posible desvío de drones hacia su territorio.
El cierre temporal del tráfico aéreo y marítimo busca precisamente minimizar riesgos para la navegación civil y garantizar la seguridad en una zona especialmente sensible por su proximidad a la frontera rusa.
El episodio refleja cómo la guerra continúa teniendo consecuencias más allá de los territorios directamente implicados en el conflicto.
La actividad militar en el entorno del mar Báltico mantiene en alerta a varios países de la región, que han reforzado tanto sus sistemas de vigilancia como la coordinación con el resto de aliados de la OTAN.
Mientras tanto, la intensidad de los ataques con drones continúa aumentando.
Las cifras difundidas por el Ministerio de Defensa ruso muestran la magnitud alcanzada por este tipo de operaciones, convertidas en uno de los principales instrumentos utilizados por ambas partes para golpear infraestructuras estratégicas alejadas de la línea del frente.
La evolución de la situación durante las próximas horas determinará cuándo podrán levantarse las restricciones impuestas por Finlandia y si se producen nuevos episodios que obliguen a adoptar medidas adicionales de seguridad en el espacio aéreo y marítimo del norte de Europa.





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