Muere Maricarmen, la anciana de 87 años desahuciada el 23 de septiembre en Madrid, tras 14 días hospitalizada. El Sindicato de Inquilinas lo confirma.
Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid, ha fallecido este miércoles tras 14 días de hospitalización. El Sindicato de Inquilinas lo ha comunicado al filo de las 20.30 horas: «Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen». El desahucio se produjo el 23 de septiembre y desde entonces permaneció ingresada. El sindicato afirma que se logró «un acuerdo histórico» que le habría permitido volver a su vivienda, pero que «esta solución ha llegado demasiado tarde». La muerte se conoce mientras se debate si se levanta la acampada instalada en la Puerta del Sol en relación con su caso.
El fallecimiento cierra un proceso que había concentrado la atención mediática y política sobre el desahucio de una persona mayor y su ingreso hospitalario inmediato.
El comunicado del Sindicato de Inquilinas
En la tarde de este miércoles, cerca de las 20.30 horas, el Sindicato de Inquilinas ha informado del fallecimiento. En su mensaje resume la secuencia: el desahucio del 23 de septiembre, la hospitalización posterior y la existencia, según el propio sindicato, de un acuerdo que habría permitido el regreso de Maricarmen a su vivienda.
«Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde», señala el texto. Añade que se trata de «una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante». Esas valoraciones corresponden al sindicato y enmarcan el deceso en la crítica a los tiempos y al procedimiento que rodearon el lanzamiento y las gestiones posteriores.
La comunicación no detalla el parte médico ni la causa clínica exacta del fallecimiento. Se limita a confirmar la muerte y a vincularla, en el relato de la organización, con el desahucio y con el retraso de la solución habitacional.
Del desahucio del 23 de septiembre al hospital
Maricarmen, de 87 años, fue desahuciada el 23 de septiembre. Desde ese día permaneció hospitalizada. A lo largo de las dos semanas de ingreso, su estado de salud y la evolución del caso generaron un seguimiento continuado por parte de colectivos de vivienda, medios de comunicación y, en el plano político, de quienes intervienen en el debate sobre desahucios de personas vulnerables.
El sindicato sostiene que se alcanzó un acuerdo que le habría permitido regresar a su casa. No precisa en el comunicado público todos los términos de ese pacto ni el momento exacto en que se cerró. Sí afirma que llegó demasiado tarde respecto al desenlace vital de la afectada.
La coincidencia temporal entre el lanzamiento, el ingreso inmediato y el fallecimiento catorce días después sitúa el caso en el centro del debate sobre la protección de las personas mayores en procedimientos de desahucio y sobre la agilidad de las alternativas habitacionales cuando ya existe hospitalización.
La acampada en Sol y el debate sobre su continuidad
La muerte de Maricarmen se produce mientras está abierto el debate sobre si se levanta la acampada instalada en la Puerta del Sol en torno a su caso y a la protesta por los desahucios. La acampada ha servido de punto de visibilidad para el sindicato y para quienes respaldan sus reivindicaciones. El fallecimiento introduce un punto de inflexión simbólico y organizativo: colectivos y autoridades deberán decidir si mantienen, reorientan o desconvocan la protesta en ese espacio.
Cualquier decisión sobre la acampada no altera el hecho del deceso ni el calendario judicial y administrativo del desahucio ya ejecutado. Sí condiciona el tono de la movilización en los próximos días y el uso del espacio público en el centro de Madrid.
Qué queda pendiente tras el fallecimiento
Con la confirmación de la muerte, el foco se desplaza hacia las explicaciones clínicas que, en su caso, faciliten la familia o el centro hospitalario, y hacia el relato documental del acuerdo que el sindicato califica de histórico. También hacia el debate político sobre si el procedimiento de desahucio y las respuestas institucionales posteriores fueron adecuadas para una persona de 87 años.
El Sindicato de Inquilinas ha fijado su posición: el desahucio del 23 de septiembre, catorce días de hospital y una solución habitacional que, según su versión, llegó tarde. Maricarmen ha fallecido este miércoles. La acampada en Sol y el debate sobre los desahucios de personas mayores continúan como telón de fondo de un caso que ha terminado con el deceso de la protagonista.





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