Los Agentes Rurales de la Generalitat de Cataluña han denunciado a dos personas por fotografiar ilegalmente urogallos comunes (Tetrao uroga...
Los Agentes Rurales de la Generalitat de Cataluña han denunciado a dos personas por fotografiar ilegalmente urogallos comunes (Tetrao urogallus), una especie catalogada como “en peligro de extinción”, en espacios naturales protegidos de la región del Alt Pirineu, en la provincia de Lleida. Los hechos ocurrieron durante la época de reproducción del ave, un período crítico para su conservación, y podrían acarrear multas de entre 3.000 y 200.000 euros debido a la alta sensibilidad de la especie a la presencia humana.
El primer caso se registró en la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en el término municipal de Esterri d'Àneu (Pallars Sobirà). La persona denunciada fue sorprendida pernoctando camuflada en el área, equipada con material fotográfico profesional para capturar imágenes del urogallo. La investigación también permitió identificar otras actividades ilegales de captación de imágenes, no solo de urogallos, sino también de otras especies amenazadas del Pirineo.
El segundo incidente tuvo lugar en el Parque Natural del Alt Pirineu, en el término municipal de Alins (Pallars Sobirà). En este caso, se denunció a una persona que realizaba fotografía profesional de urogallos y que ya había sido identificada y sancionada anteriormente por hechos similares, tras difundir las imágenes en redes sociales. Esta práctica, aunque pueda parecer inofensiva, genera un “efecto llamada” que incrementa la presencia de personas en las zonas de canto del urogallo, perturbando su hábitat.
El urogallo, incluido en el catálogo de fauna salvaje autóctona amenazada de Cataluña, se enfrenta a una regresión alarmante, con una población estimada de 404 ejemplares en los Pirineos, según la Sociedad Española de Ornitología (SEO BirdLife). La actividad humana, especialmente durante la época reproductiva, es una de las principales amenazas, ya que la simple detección de personas puede provocar que las aves abandonen la zona, interrumpiendo comportamientos esenciales como el canto, clave para la cópula, que ocurre en un período breve de dos a tres días en las hembras.
El Grupo Especial de Venenos y Antifurtivismo de los Agentes Rurales ha intensificado la vigilancia en los Pirineos, con un refuerzo especial durante los períodos reproductivo e invernal, para proteger al urogallo y otras especies amenazadas. En los últimos años, se ha observado un aumento preocupante de visitantes en las zonas de canto, a menudo motivado por la difusión de imágenes en redes sociales, lo que agrava la presión sobre esta especie.
Las autoridades han reiterado la importancia de respetar las normativas de los espacios protegidos y han advertido que actividades como la fotografía no autorizada en estas zonas pueden tener graves consecuencias para la conservación de la biodiversidad. El cuerpo de Agentes Rurales comenzará con las labores de monitoreo y sanción para garantizar la protección del urogallo y su hábitat.
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