La variante NB.1.8.1, conocida como “Nimbus”, una nueva subvariante derivada de Ómicron, está generando un aumento de casos de COVID-19 en A...
La variante NB.1.8.1, conocida como “Nimbus”, una nueva subvariante derivada de Ómicron, está generando un aumento de casos de COVID-19 en Asia y comienza a detectarse en el Reino Unido, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 23 de mayo de 2025. Aunque solo se han confirmado 13 casos en Inglaterra, los datos de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) sugieren el inicio de una posible “ola de verano”. Sin embargo, la reducción de pruebas, las definiciones diagnósticas confusas y la prevalencia de casos leves complican el seguimiento. A pesar de que no hay evidencia de mayor gravedad, las autoridades sanitarias instantáneas a la población vulnerable a vacunarse con dosis de refuerzo para prevenir un repunte.
Aumento de casos y características de Nimbus
La variante NB.1.8.1, descendiente de la subvariante JN.1 de Ómicron, ha mostrado una rápida expansión en países asiáticos como China, Hong Kong, Singapur y Tailandia. En China, se ha convertido en la cepa dominante desde principios de 2025, con un aumento significativo de casos hospitalarios reportados en abril y mayo. En Singapur, los casos semanales crecieron de 11.100 a 14.200 a principios de mayo, mientras que en Tailandia pasaron de 6.000 a más de 33.000 en pocos días, según la Red Mundial de Salud (WHN). En el Reino Unido, la UKHSA confirmó 13 casos en Inglaterra y 25 muestras enviadas a bases de datos internacionales desde finales de marzo, aunque la reducción de pruebas sugiere una subestimación del alcance real.
La OMS clasificó a NB.1.8.1 como una “variante bajo monitoreo” debido a su alta transmisibilidad, atribuida a mutaciones en la proteína espicular, como T478I y V445H, que mejoran su capacidad para infectar células humanas y podrían facilitar la evasión de la inmunidad previa. Sin embargo, no hay evidencia de que causen enfermedades más graves que otras subvariantes de Ómicron. Los síntomas, similares a los de variantes previas, incluyen fatiga, fiebre, dolor muscular, garganta irritada y, en algunos casos, síntomas gastrointestinales.
Desafíos en el monitoreo
La vigilancia de NB.1.8.1 se ve obstaculizada por la disminución global de pruebas y secuenciación genética. Según la OMS, solo 518 secuencias de la variante fueron reportadas en 22 países hasta el 27 de abril de 2025, frente a las 162,773 secuencias de JN.1 analizadas en marzo de 2024. En China, por ejemplo, solo se subieron 23 secuencias en abril, comparadas con 2,259 en agosto de 2024. Este declive en la recopilación de datos, junto con el cambio hacia autodiagnósticos, dificulta evaluar la verdadera propagación de la variante, según Lorenzo Subissi, técnico oficial de la OMS.
En el Reino Unido, los datos de la UKHSA muestran que el 6,1% de las pruebas de COVID-19 realizadas hasta el 1 de junio fueron positivas, el nivel más alto de 2025, con un aumento del 97% desde marzo. Este incremento, combinado con la mayor sociabilidad en verano y la disminución de la inmunidad poblacional (solo el 23% de los adultos en EE.UU. recibieron el refuerzo de 2024-2025), alimenta las preocupaciones sobre una posible ola estival.
Respuesta de las autoridades y vacunas
A pesar de la baja gravedad de los casos, las autoridades sanitarias están promoviendo activamente las vacunas de refuerzo. La OMS y expertos como William Schaffner, de la Universidad de Vanderbilt, aseguran que las vacunas actuales, reformuladas para Ómicron, ofrecen protección contra enfermedades graves causadas por NB.1.8.1. En el Reino Unido, la UKHSA ha instalado a los grupos vulnerables, como adultos mayores y personas con condiciones médicas, a vacunarse, destacando que los refuerzos redujeron en un 45% la necesidad de hospitalización en la primavera de 2024.
En EE.UU., la FDA recomendó en mayo de 2025 que las próximas vacunas sean monovalentes, dirigidas a la línea JN.1, lo que debería cubrir a NB.1.8.1, considerada un “primo” de esta subvariante. Sin embargo, la baja tasa de vacunación y la falta de datos precisos generan incertidumbre sobre la efectividad de esta estrategia.
Reacciones y recomendaciones
En X, usuarios como @TRyanGregory y @AlertaNews24 han destacado la rápida propagación de Nimbus en Asia y su llegada al Reino Unido, advirtiendo sobre una posible ola estival, aunque subrayan la falta de pruebas para dimensionar su impacto. @Danielibertari0 expresó escepticismo sobre los titulares alarmistas, sugiriendo que la variante no representa una amenaza significativa.‽post:0,1,7
La OMS no recomienda restricciones de viaje, pero el WHN sugiere preventivas como el uso de mascarillas N95, mejorar la ventilación y realizar pruebas ante síntomas. Mientras tanto, expertos como el profesor Lawrence Young de la Universidad de Warwick advierten que la capacidad de Nimbus para propagarse en climas cálidos y húmedos, a diferencia de otros virus respiratorios, podría impulsar un aumento de casos en julio.
Perspectivas y desafíos
Aunque NB.1.8.1 no parece más letal, su alta contagiosidad y la disminución de la inmunidad poblacional podrían generar una ola moderada de infecciones. La falta de datos y la relajación de medidas de vigilancia complican las predicciones, pero los expertos coinciden en que la vacunación sigue siendo clave para proteger a los más vulnerables. Mientras la variante se extiende por 22 países, la comunidad científica insta a reforzar la secuenciación y el monitoreo para anticipar su impacto global.





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