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Un nuevo informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha puesto en el foco internacional a Colombia al revelar un aumento del 34% en su producción de cocaína en 2023, alcanzando las 3.708 toneladas, una cifra récord que consolida al país como el mayor proveedor mundial de esta droga. Publicado esta mañana, el informe detalla que este incremento responde principalmente a la expansión de cultivos ilícitos de coca, impulsada por avances agrícolas y la persistencia de grupos armados en zonas rurales. Entre 2015 y 2019, Colombia exportó droga por un valor estimado de hasta 2.600 millones de dólares anuales, mientras que el consumo global se ha disparado a 316 millones de personas, reflejando una demanda creciente que alimenta el negocio. La noticia ha reavivado el debate sobre las políticas antidrogas y las responsabilidades compartidas entre países productores y consumidores.
El aumento del 34% en la producción de cocaína, que supera las estimaciones previas de 2.664 toneladas en 2022 según reportes anteriores de la UNODC, se atribuye a un crecimiento del 10% en las áreas cultivadas, que alcanzaron 253.000 hectáreas en 2023, especialmente en departamentos como Cauca y Nariño. El informe destaca que la eficiencia en la extracción y el procesamiento, gracias a nuevas variedades de coca más productivas, ha elevado la capacidad de producción por hectárea. Entre 2015 y 2019, las exportaciones generaron un promedio de 2.600 millones de dólares anuales, una cifra que podría haber crecido significativamente con el aumento reciente, alimentando economías criminales locales y redes transnacionales. El consumo global, que incluye a 316 millones de personas según las últimas proyecciones de la UNODC, muestra un incremento del 47% en la última década, con mercados emergentes en Asia y África sumándose a la tradicional demanda de Norteamérica y Europa.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, cuya estrategia de "Paz Total" apuesta por la sustitución voluntaria de cultivos en lugar de la erradicación forzada, ha enfrentado críticas tras estos datos. Aunque su gobierno reportó el decomiso de 739.5 toneladas de cocaína en 2023, un 12% más que en 2022, la UNODC advierte que las incautaciones no compensan el crecimiento de la producción, que sigue batiendo récords desde 2013. Petro ha defendido que la guerra contra las drogas, financiada en gran parte por Estados Unidos con miles de millones de dólares a través del Plan Colombia, ha fracasado, proponiendo un enfoque basado en la salud pública y la regulación. Sin embargo, analistas cuestionan si la falta de presión sobre los cultivos ha permitido a grupos como los disidentes de las FARC y Los Choneros expandir su control, especialmente tras la recaptura de alias 'Fito' anunciada hoy por Noboa en Ecuador, lo que sugiere una red regional interconectada.
El informe también señala que el 6% de la población mundial entre 15 y 64 años consumió alguna droga en 2023, con la cocaína ganando popularidad entre clases más acomodadas, según Angela Me, jefa de investigación de la UNODC, quien habló de un "ciclo vicioso" entre producción y consumo. Europa y Estados Unidos siguen siendo los principales destinos, pero el tráfico se diversifica hacia Asia y África, donde las mafias albanesas y otras organizaciones han aumentado su influencia. En Colombia, el impacto ambiental es alarmante, con el 13% de la deforestación anual vinculada a cultivos ilícitos, afectando reservas naturales y comunidades indígenas. La UNODC urge a los países consumidores a reducir la demanda, una postura que Colombia ha sostenido por años, pero que choca con la falta de acción concreta.
La reacción en redes sociales ha sido polarizada, con algunos elogiando los esfuerzos de incautación y otros acusando a Petro de negligencia. El caso de Leonardo David A.R., detenido ayer en Algemesí por un doble crimen vinculado a tensiones personales, ha sido mencionado por algunos como un reflejo de la violencia asociada al narco, aunque sin pruebas directas. El Gobierno colombiano planea responder con un plan de desarrollo rural, pero la presión internacional podría forzar un cambio de rumbo, especialmente si Estados Unidos, bajo la nueva administración Trump, endurece su postura tras las tensiones en la OTAN. Este informe deja un panorama complejo, donde la producción récord y el consumo global desenfrenado desafían las estrategias actuales contra el narcotráfico.
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