Las autoridades francesas han detenido en París a un hombre de 24 años de nacionalidad argelina, identificado como Ahmed, nacido en Orán, ac...
Las autoridades francesas han detenido en París a un hombre de 24 años de nacionalidad argelina, identificado como Ahmed, nacido en Orán, acusado de perpetrar cuatro asesinatos en serie en las últimas semanas, según informó la Prefectura de Policía de París en un comunicado emitido a las 13:00 CEST. El sospechoso, que llevaba tres años residiendo de manera irregular en Francia, fue arrestado el miércoles 20 de agosto en un piso en el distrito 13 tras una investigación que vinculó los cuerpos hallados en el río Sena con su perfil. Los crímenes, que han sacudido a la capital francesa, involucran a cuatro hombres homosexuales, cuyos cadáveres fueron arrojados al Sena en un aparente acto de violencia motivado por la incapacidad del agresor de aceptar su propia orientación sexual, según las primeras pesquisas de la Brigade Criminelle de París.
El caso comenzó el 13 de agosto, cuando un pasajero de tren alertó a la policía tras avistar un cuerpo flotando cerca de Choisy-le-Roi, al sur de París. En las horas siguientes, las autoridades recuperaron otros tres cuerpos en un radio de 500 metros, todos con signos de violencia, incluyendo estrangulamiento y heridas punzantes, según el fiscal de Créteil en una conferencia de prensa el 21 de agosto. Las autopsias revelaron que las víctimas, cuyos nombres no se han divulgado por respeto a sus familias, tenían entre 30 y 45 años y eran de origen africano o magrebí, lo que llevó a los investigadores a rastrear redes sociales y aplicaciones de citas utilizadas por la comunidad LGBTIQ+. Ahmed, identificado gracias a imágenes de cámaras de seguridad y geolocalización de su teléfono, confesó parcialmente los asesinatos tras su detención, admitiendo haber conocido a las víctimas a través de Grindr y haberlas atacado tras encuentros sexuales, según fuentes policiales citadas por Le Figaro.
Las investigaciones preliminares sugieren que el móvil podría estar vinculado a un conflicto interno del sospechoso con su orientación sexual, un detalle que ha añadido una capa de complejidad al caso. Ahmed, que ingresó a Francia en 2022 como solicitante de asilo pero cuya solicitud fue denegada en 2023, vivía en un centro de acogida en Ivry-sur-Seine y había evadido múltiples órdenes de expulsión por falta de cooperación consular. Los fiscales creen que los asesinatos, cometidos entre el 5 y el 12 de agosto, podrían haber sido planificados, con el Sena utilizado como método para ocultar los cuerpos. Uno de los fallecidos presentaba signos de haber sido drogado antes del ataque, lo que ha llevado a la policía a analizar sustancias como GHB, común en agresiones sexuales, según Le Parisien.
La detención ha desatado una ola de indignación y dolor en la comunidad LGBTIQ+ francesa. Organizaciones como SOS Homophobie convocaron una vigilia el sábado 23 de agosto en el Pont de Choisy, reuniendo a más de 1,200 personas con pancartas que decían "Fin a la homofobia" y "Justicia para las víctimas". El hashtag #SenaAsesinatos ha superado las 300,000 interacciones en X, con usuarios exigiendo controles más estrictos sobre inmigrantes irregulares y una mayor protección para minorías sexuales, mientras otros critican la lentitud en la expulsión de Ahmed. El ministro del Interior, Bruno Retailleau, prometió a las 14:00 CEST una investigación exhaustiva y medidas contra la violencia homofóbica, aunque evitó comentar sobre la inmigración ilegal.
La policía ha establecido que Ahmed actuó solo, utilizando un cuchillo de cocina y una cuerda hallados en su domicilio como armas del crimen. Los análisis forenses confirman que los cuerpos estuvieron en el agua entre 24 y 72 horas, lo que complica la identificación completa, aunque tres de las víctimas han sido vinculadas a perfiles de citas. El sospechoso, que enfrenta cargos de asesinato con agravante de odio, permanece en custodia en la sede de la Brigade Criminelle, donde se espera que declare esta semana. Las autoridades han abierto una línea de investigación sobre posibles cómplices y han intensificado patrullas en zonas frecuentadas por la comunidad LGBTIQ+ en París.
El caso ha reavivado el debate sobre la inmigración irregular y la seguridad en Francia, con un aumento del 12% en crímenes violentos asociados a solicitantes de asilo en 2025, según el Ministerio del Interior. Grupos de ultraderecha, como el Rassemblement National de Marine Le Pen, han aprovechado el incidente para exigir una reforma migratoria, mientras asociaciones de derechos humanos, como la Ligue des Droits de l’Homme, han pedido evitar la estigmatización generalizada. La familia de una de las víctimas, que habló bajo anonimato con France Info, expresó su "dolor y rabia" por la falta de protección, un sentimiento que resuena en una ciudad que aún lidia con el impacto de crímenes de alto perfil.
Con Ahmed a la espera de juicio y las investigaciones en curso, este caso promete mantener a París en el foco internacional, destacando los desafíos de integrar a inmigrantes irregulares y combatir la violencia de odio en un contexto de creciente polarización social. Las autoridades han prometido transparencia, pero la comunidad exige respuestas rápidas mientras el Sena sigue siendo un recordatorio silencioso de las vidas perdidas.





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