El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó a las fuerzas milicianas y civiles para reforzar la defensa del país ante la llegada de ...
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó a las fuerzas milicianas y civiles para reforzar la defensa del país ante la llegada de buques de guerra estadounidenses al Caribe, en un discurso transmitido anoche a las 21:00 hora local (03:00 CEST de hoy) desde el Palacio de Miraflores. Maduro, flanqueado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, anunció la activación de un "plan especial" con más de 4.5 millones de milicianos, muchos de ellos armados, para "garantizar la soberanía" ante lo que calificó como "amenazas imperialistas" de Estados Unidos. La medida responde a la llegada reportada de tres destructores estadounidenses —USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson— al sur del Caribe, confirmada por fuentes militares anónimas a Reuters el 19 de agosto, como parte de un operativo antidrogas ordenado por el presidente Donald Trump tras duplicar la recompensa por la captura de Maduro a 50 millones de dólares.
El discurso de Maduro, cargado de retórica nacionalista, instó a las milicias campesinas y obreras a prepararse con "fusiles y misiles" para defender el territorio, especialmente en el mar Caribe, que describió como "propiedad venezolana". Según el Ministerio de Defensa, el despliegue incluye ejercicios militares en los estados de Zulia, Falcón y Nueva Esparta, con simulacros de combate naval programados para el fin de semana, según El Nacional. La movilización coincide con la presencia de buques estadounidenses a unas 12 millas de las aguas territoriales venezolanas, un movimiento que el Comando Sur de EE.UU. justificó como parte de su estrategia contra el Cartel de los Soles, acusado de narcotráfico, pero que Caracas interpreta como una provocación. Cabello aseguró que las milicias están "preparadas, activadas y armadas" para responder, mientras Maduro agradeció el apoyo de aliados como Rusia y Cuba, según un comunicado oficial.
La situación ha desatado reacciones globales. El Departamento de Estado de EE.UU. emitió un comunicado a las 02:00 CEST reafirmando que las operaciones son "rutinarias" y no buscan escalar tensiones, aunque no negó la posibilidad de un enfrentamiento si Venezuela actúa agresivamente. Rusia, a través del Kremlin, expresó su "preocupación" y llamó a la desescalada, mientras China, que importó 1.4 millones de toneladas de petróleo venezolano en 2024, reiteró su oposición a las sanciones unilaterales, según Xinhua. En redes sociales, el hashtag #DefensaPatria ha superado las 200,000 interacciones, con apoyo de la base chavista y críticas de la oposición venezolana, que ve la movilización como una distracción de la crisis económica, con una inflación del 500% anual según el FMI.
Con las milicias, que cuentan con unos 5 millones de miembros según cifras oficiales (aunque estimadas en menor cantidad por analistas), en alerta máxima y los buques estadounidenses a la espera, la región del Caribe se encuentra al borde de un conflicto potencial, con Maduro apostando por la resistencia armada mientras el mundo observa un nuevo capítulo en la rivalidad entre Caracas y Washington.





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