El aeropuerto de Rzeszów-Jasionka, principal centro logístico para el envío de armamento occidental a Ucrania desde el inicio de la invasión...
El aeropuerto de Rzeszów-Jasionka, principal centro logístico para el envío de armamento occidental a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en 2022, ha sido cerrado de forma inesperada en la madrugada de este miércoles debido a una "actividad militar no planificada" vinculada a la seguridad estatal. El incidente, que afectó también a otros aeropuertos polacos como los de Varsovia (Chopin y Modlin) y Lublin, se produce en medio de un masivo ataque ruso con drones contra Ucrania, donde al menos una docena de drones Shahed (conocidos como Geran-2 en Rusia) violaron el espacio aéreo polaco, según confirmaciones del mando operativo de las Fuerzas Armadas polacas. Fuentes militares indican que Polonia derribó varios de estos aparatos, en lo que se describe como una "agresión sin precedentes" que pone en jaque la estabilidad de la OTAN en la región.
El cierre se activó alrededor de las 00:00 GMT del 10 de septiembre, coincidiendo con una oleada de ataques rusos que incluyeron misiles y drones contra objetivos en el oeste de Ucrania, como Lviv, Zhytomyr y Kiev. La Fuerza Aérea ucraniana alertó previamente sobre drones cruzando la frontera hacia Polonia, dirigidos a ciudades como Zamość (a 60 km de la frontera), Chełm, Lublin y el propio Rzeszów. Monitores independientes y canales como Faytuks Network reportaron al menos 8-9 drones en territorio polaco, con dos derribados confirmados por aviones polacos F-16 y sistemas de defensa antiaérea. Imágenes no verificadas en redes sociales muestran explosiones y humo en áreas rurales del este de Polonia, aunque el Ejército polaco enfatiza que no hay daños mayores ni víctimas civiles reportadas hasta el momento.
Rzeszów-Jasionka, situado a solo 80 km de la frontera ucraniana, ha sido un pilar logístico vital desde febrero de 2022. Alberga la base aérea de Al Udeid-like para EE.UU. y la OTAN, con miles de tropas estadounidenses y europeas. Por sus pistas han pasado convoys de tanques Abrams, misiles HIMARS, artillería y municiones valoradas en miles de millones de dólares, facilitando el 90% de la ayuda militar occidental a Kiev. El cierre temporal, anunciado vía NOTAM (Notificación a Aéreos) por la FAA estadounidense y la autoridad polaca PAŻP, paralizó vuelos civiles y militares, incluyendo posibles entregas de ayuda. Según datos de FlightRadar, no se observaron aviones comerciales cerca de Rzeszów y Lublin, pero sí actividad de cazas polacos, F-35 holandeses y un AWACS SAAB 340 para vigilancia. El aeropuerto reabrió parcialmente alrededor de las 07:30 GMT, pero Lublin permaneció cerrado, con disrupciones esperadas durante el día.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, convocó una reunión extraordinaria del gobierno a las 08:00 CET con altos mandos militares y de emergencias, presidida por el presidente Karol Nawrocki. En un comunicado oficial, el Mando Operativo de las Fuerzas Armadas polacas (Dowództwo Operacyjne RSZ) confirmó: "Durante el ataque ruso a Ucrania, nuestro espacio aéreo fue violado múltiples veces por drones. Se ha iniciado una operación de identificación y neutralización, usando armamento. Apelamos a los residentes de Podlaskie, Mazowieckie y Lubelskie a permanecer en sus hogares". El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, describió el incidente como un "acto de agresión deliberado" de Moscú para probar las defensas de la OTAN, y confirmó coordinación constante con el mando aliado. Equipos de tierra, incluyendo las Fuerzas de Defensa Territorial, buscan restos de drones, que podrían contener explosivos o material peligroso; se advierte no tocarlos.
La reacción internacional ha sido inmediata y unificada. La OTAN, a través de su secretario general Jens Stoltenberg, activó consultas bajo el Artículo 4 del tratado, que permite discusiones sobre amenazas a la seguridad colectiva, aunque no se invoca aún el Artículo 5 (defensa mutua). EE.UU. confirmó el despliegue de aviones aliados y reiteró su compromiso con Polonia, mientras el presidente Donald Trump tuiteó en Truth Social: "Rusia cruza líneas rojas; apoyamos a Polonia al 100%, pero es hora de que Europa pague su parte". Ucrania, por su parte, urgió a la OTAN a derribar drones sobre su territorio para prevenir derrames, con el ministro de Exteriores Andriy Sybiha declarando: "Estos ataques no distinguen fronteras; Rusia busca escalar para dividirnos". Países vecinos como Eslovaquia y Hungría también pusieron en alerta sus aviones, reportando al menos seis grupos de cazas de la OTAN en el aire.
Este es el incidente más grave desde la invasión rusa, superando brechas previas en 2022-2023 donde drones ucranos o rusos erraron objetivos. Analistas como aquellos de Politico ven en esto una "prueba deliberada" de Putin para explotar divisiones en la OTAN, especialmente tras su reciente cumbre con Xi Jinping y Kim Jong-un en China. En Ucrania, el ataque nocturno causó al menos 15 muertes y daños en infraestructuras energéticas, según Kiev. Polonia, que ha invertido 5.000 millones de euros en ayuda a Ucrania, teme que esto fracture el flujo de armas, ya tensionado por debates en EE.UU. sobre paquetes de asistencia. Mientras, el Este polaco permanece en alerta máxima, con sirenas y evacuaciones locales, recordando que la guerra de Ucrania ya no es solo "vecina", sino una amenaza directa a la OTAN.





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